Bienestar subjetivo y la racionalidad del voto en Puerto Rico 

 Subjective well-being and voter rationality in Puerto Rico 

DOI: https://doi.org/10.54114/ingeniosv12i2.84664

Alejandro A. Bracero Colón
Departamento de Ciencias Políticas y Economía
Facultad de Ciencias Sociales, UPR RP

Recibido: 16/02/2026; Revisado: 28/04/2026; Aceptado: 05/05/2026

Resumen 

La presente investigación analiza la relación entre el bienestar subjetivo (subjective well-being) y la intención de voto a favor de un partido político o candidatura independiente en Puerto Rico, aplicando el Rational Choice Model de Downs (1957). Se examina si los niveles de bienestar subjetivo inciden en la racionalidad subyacente a la intención de voto por partidos políticos. Se utilizan los datos recogidos del cuestionario distribuido por el World Value Survey en Puerto Rico en el 2018. En conjunto, los hallazgos sugieren que el bienestar subjetivo no constituye un determinante directo de la intención de voto a un partido político en Puerto Rico.  

Palabras clave: bienestar subjetivo, racionalidad, intención de voto, partidos políticos, incumbencia 

Abstract 

This research paper analyzes the effects of subjective well-being on voting intent for political parties and independent candidates in Puerto Rico by applying Downs' (1957) Rational Choice Model. It examines whether levels have a significant impact on the rationale for political parties' voting intent on the island. Datacollected from the World Values Survey questionnaire distributed in Puerto Rico in 2018 were used for the analysis. The results of the study suggest that it does notconstitute a rational determinant regarding voting intent for political parties in Puerto Rico.  

Keywords: subjective well-being, rationality, voting intention, political parties, incumbency   

Introducción  

La literatura que examina los determinantes del voto en Puerto Rico, históricamente, no ha incluido la variable de bienestar subjetivo o subjective well-being(SWB, por sus siglas en inglés) para analizar su impacto en el ordenamiento de preferencias de los electores durante comicios electorales. Los estudios de SWB han integrado esta valoración subjetiva para medir la intención de voto de los votantes y sus impactos indirectos sobre la cohesión social y la conducta política (Dolan et al., 2008; Li, 2025; Tsutsui et al., 2010; Vargas Pérez, 2013). Esta literatura sugiere que el bienestar subjetivo puede constituir una dimensión relevante para comprender el comportamiento electoral, en particular en contextos democráticos. 

Desde una perspectiva teórica, esta investigación se apoya en la Rational Choice Theory (RCT, por sus siglas en inglés) trabajada por Anthony Downs (1957), lacual provee un marco analítico para estudiar el comportamiento electoral de los votantes desde un contexto democrático con opciones partidistas limitadas. La teoría evalúa la conducta de los votantes a partir de la premisa de que actúan de manera instrumental, buscando maximizar la utilidad de su decisión electoral mediante un ordenamiento de preferencias y reduciendo los costos asociados al acto de votar. Dichos costos incluyen principalmente el esfuerzo de informarse sobre las alternativas partidistas y sus propuestas de política pública. Dentro de este marco, los votantes pueden establecer criterios propios para guiar su decisión, entre ellos, expectativas sobre beneficios futuros derivados del voto. 

En Puerto Rico, las elecciones tradicionalmente se han centrado en el tema del estatus político. Este se define como la posición ideológica del electorado con respecto a la relación política, social o económica que desea tener frente a la metrópoli o, en el caso puertorriqueño, con los Estados Unidos. Esta centralidad del tema del estatus ha influido en la forma en que los electores construyen su orden de preferencias partidistas (Garriga Picó, 1979). No obstante, diversos estudios han señalado que, debido a la naturaleza particular de la relación política de Puerto Rico con los Estados Unidos, existe una diferenciación programática limitada entre los partidos en materia de política pública. A partir de este contexto, el propósito principal de esta investigación es integrar el SWB como variable explicativa de la intención de voto a favor de un partido político o de una candidatura independiente en Puerto Rico. En particular, se busca establecer las limitaciones que presenta esta variable de bienestar en la racionalidad del elector, al explicar su intención de voto por partido político o candidatura independiente en Puerto Rico. 

Revisión de literatura 

Históricamente, las primeras medidas de bienestar comenzaron a reportarse en Estados Unidos durante los años 40 (Goodwin et al., 2014), con la intención de obtener y medir los cambios en los niveles de bienestar a lo largo del tiempo. El término subjective well-being fue introducido por primera vez por Ed Diener en 1984. Con ello Diener buscaba identificar el campo de la psicología que mejor explicaba las evaluaciones de las personas sobre su calidad de vida (Proctor, 2014). El primer estudio de rigor, realizado en 1967, que midió niveles de felicidad, definió a la persona feliz como de espíritu jovial, saludable, educada, bien remunerada, extrovertida, inteligente y optimista (Proctor, 2014). 

Este instrumento de medición, coloquialmente conocido como nivel de felicidad o SWB, es una evaluación cognitiva y afectiva de la vida de una persona (Diener & Diener, 1996). Para su medición se han utilizado escalas ordinales donde las personas seleccionan su nivel de felicidad utilizando un índice que va desde el 0 al 7, donde 0 significa “nada feliz” y el 7 “completamente feliz” (Diener & Diener, 1996), o escalas alternas como el Cantril’s Self-Anchoring Scale, que establece un índice de 0-10 donde 0 es “la peor vida posible” y 10 “la mejor vida posible” (Kahneman & Deaton, 2010).  

Estudios de SWB en Puerto Rico han demostrado diferencias estadísticamente significativas en variables sociodemográficas como la edad, el nivel socioeconómico, la preparación académica y el género. Pagán Torres & González Rivera (2018) argumentan que estos resultados en Puerto Rico son consistentes con la literatura disponible, la cual afirma que, entre los rangos de edad, la poca variación estadística en los niveles de SWB puede explicarse por que, a mayor edad, menores son las expectativas sobre la vida y, por tanto, se produce un sentimiento de conformidad. En el caso de Puerto Rico, el género femenino tiende a reportar niveles más bajos de SWB que el masculino. La variable de nivel socioeconómico demuestra lo que la literatura considera como efecto asociado a lassociedades capitalistas donde la lógica de las ganancias o de la acumulación material lleva a las personas de los renglones más bajos de ingresos a sentirse menos satisfechas con su vida en comparación con el renglón de ingresos altos. La preparación académica, al guardar una relación estrecha con el nivel de ingreso reportado, se destaca como garantía de no estar desempleado por largos periodos de tiempo y está relacionada con sentimientos de autorrealización personal atribuidos a ingresos altos. 

La evidencia que nos proveen los estudios SWB sugiere que las personas actúan para alcanzar el nivel máximo de satisfacción en sus decisiones y que este marco de opciones se basa en las experiencias, memorias y evaluaciones previas en momentos determinados de la vida de los individuos (Stiglitz et al., 2009). Estudios sobre la utilidad han delimitado el concepto a uno de tipo decisional, en el que los individuos tienen preferencias específicas que se manifiestan a través de sus decisiones en los diferentes contextos de su vida. Desde la perspectiva de Daniel Kahneman, las preferencias son de carácter extensional, ya que se forman a partir de experiencias y decisiones acumuladas que se integran en el curso cotidiano de la vida de los individuos (Kahneman & Sugden, 2005). 

En el contexto electoral a nivel internacional, Dolan et al. (2008), Li (2025) y Tsutsui et al. (2010) han encontrado que el SWB no está condicionado o sujeto a la celebración de elecciones; sin embargo, esta medida de bienestar sí se ha demostrado estar correlacionada moderadamente a la propensión para votar en elecciones locales o municipales, evidenciado en China a través de Li (2025) y en Reino Unido con Dolan et al. (2008). El estudio de Li (2025) sostiene que el proceso electoral constituye un espacio en el que los ciudadanos pueden expresar emociones y aspiraciones personales, lo que genera sentimientos de autorrealización y bienestar. Desde esta perspectiva, el bienestar subjetivo puede conceptualizarse como un factor que incide en la conducta política, en la medida en que estos estados subjetivos influyen en la manera en que los individuos evalúan el proceso electoral y ordenan sus preferencias partidistas. 

Aunque los estudios internacionales ofrecen evidencia sólida sobre la relación entre el bienestar subjetivo y el comportamiento electoral, el caso puertorriqueño presenta particularidades históricas y estructurales que ameritan un análisis diferenciado. Desde la perspectiva de la Rational Choice Theory, los individuos buscan maximizar su utilidad no solo en términos materiales, sino también en los simbólicos y afectivos (Downs, 1957). Por tanto, las decisiones electorales pueden interpretarse como un reflejo del bienestar percibido; los votantes con niveles más bajos de bienestar tenderán a preferir opciones que aseguren estabilidad o beneficios materiales inmediatos, mientras que aquellos con niveles más altos pueden orientarse hacia valores post-materialistas y de participación cívica (Inglehart, 1997).  

Los partidos políticos, en cuestión, son definidos por Downs (1957) como una coalición de hombres cuyo fin es buscar controlar el gobierno a través del aparato estatal. En el contexto puertorriqueño, Meléndez et al. (2004) definen los partidos políticos puertorriqueños (citando a Miltón Pabón) como “pragmáticos y carentes de ideologías estructuradas, y buscan ganar las elecciones creando una ‘gran mogolla electoralmente mayoritaria’ de diversos sectores sociales y políticos” (p. 121). En Puerto Rico, históricamente, los partidos políticos se han diferenciado por su posicionamiento con respecto al estatus político deseable para la isla; esto, en el modelo de Downs (1957), se llama el party differential, el cual los votantes utilizan dentro de su marco de preferencias para determinar su opción preferible a la hora de votar. Entre los partidos tradicionales destacan el Partido Nuevo Progresista (PNP), partidario de la anexión de Puerto Rico; el Partido Popular Democrático (PPD), partidario de un acuerdo autonómico con los Estados Unidos; y, finalmente, el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), partidario de la independencia de Puerto Rico. Entre las limitaciones que Pabón (1971) encuentra en los partidos políticos tradicionales está que, en el contexto político de la isla, los partidos aspiran o se limitan a administrar la estructura del gobierno colonial, mientras que, entre sus plataformas de gobierno, ninguno se diferencia lo suficiente, porque,en su opinión, ninguno verdaderamente contempla cambios estructurales al sistema político de Puerto Rico.    

Para Garriga Picó (1979), ningún partido político en Puerto Rico ha logrado consolidar una mayoría desde 1976. Esto ha repercutido en que los partidos hayan tenido que diferenciarse, posicionándose en posturas más centristas, para apelar a ese segmento de votantes que bien podría sentirse indiferente a los asuntos políticos. Para esto, Garriga Picó (1979) argumenta que los partidos políticos desarrollan ideologías con la necesidad de definir posturas coherentes y firmes para poder diferenciarse y, con esto, maximizar todo el apoyo político posible. 

El fenómeno de la indiferencia en el electorado está ligado a esta cuestión porque, según Downs (1957), informarse para votar es costoso. Por tanto, en el caso de Puerto Rico, Garriga Picó (1979) menciona que la manera en que los partidos políticos minimizan sus riesgos es desarrollando estas ideologías, que en el caso de Puerto Rico son opciones de estatus político, o las relaciones que el electorado desea tener con los Estados Unidos, con el propósito de ahorrarle tiempo al elector y la intención de voto esté con el partido político más afín a la preferencia de estatus del votante.     

La integración del SWB en el marco racional de Downs (1957) ofrece una perspectiva analítica más amplia y contemporánea para explicar el comportamiento electoral puertorriqueño. El votante deja de concebirse como un actor estrictamente utilitario para ser entendido como un sujeto emocional, simbólico y racional a la vez. Pabón (1966) argumenta que basta con que los miembros de la comunidad política compartan elementos mínimos de identidad y una disposición a la transacción pacífica de sus diferencias para sostener el sistema político. Ante la falta de literatura que integre esta medida de bienestar en modelos que expliquen el voto en el caso puertorriqueño, la presente investigación busca analizar cómo los niveles de SWB inciden en la racionalidad de la intención de voto en la isla por preferencias políticas. 

Teoría 

Esta investigación se apoya en estudios de subjective well-being y su incidencia en la intención de voto a partido político, vista desde el Rational Choice Model(RCM) de Downs (1957). El bienestar subjetivo es una medida de bienestar que se ha utilizado para estudiar los aumentos en la calidad de vida a lo largo del tiempo en países que han logrado industrializarse con relativa rapidez. Se ha observado un aumento de los niveles de SWB en países que han experimentado un crecimiento económico sostenido. En los estudios que han incorporado esta medida de bienestar y su efecto en el voto por partidos políticos, se ha encontrado poca o nula influencia en determinar el voto por preferencia partidista (Dolan et al., 2008; Li, 2025; Tsutsui et al., 2010). El RCT propuesto por Anthony Downs en su libro An Economic Theory of Democracy de 1957 es útil para efectos de esta investigación como modelo que explica la racionalidad del voto y permite considerar otras variables al analizar la decisión detrás del voto de los puertorriqueños, a partir del bienestar percibido de los votantes en Puerto Rico.   

Visto desde la racionalidad, el acto de votar en sí incurre en unos costos, entre ellos, llegar a la urna de votación, pero, sobre todo, el de informarse sobre los candidatos y partidos políticos disponibles. Este análisis puede aplicarse en Puerto Rico, en un contexto donde se celebran elecciones democráticas y en el que los votantes deciden asumir los costos de votar. Los partidos políticos que, a fin de cuentas, se organizan para tomar el poder a través del aparato estatal deben ofrecer al electorado propuestas distintas. Esto, dentro del RCM, se conoce como el party differential, un mecanismo que los votantes utilizan como criterio diferenciador que finalmente determina el voto por una determinada preferencia partidista. Los votantes, en este sentido, maximizan su decisión de votar mediante un ordenamiento de preferencias, desde el partido político más preferible hasta el menos preferible (Garriga Picó, 1979). O visto de otra forma: desde el partido que más estabilidad me brinda hasta el que menos.   

Por tanto, la decisión de votar de los puertorriqueños estará determinada por las opciones partidistas disponibles y regulada por los medios que utilicen para informarse. En dicho proceso de informarse, también estará presente la evaluación del bienestar de los votantes, como consideración adicional al momento de informarse sobre los ofrecimientos de los partidos políticos existentes en Puerto Rico, como determinante de sus preferencias partidistas cercano a una elección.  

Hipótesis 

La intención de voto de las personas que reportan niveles altos de SWB continuará siendo con el PNP u opción incumbente, mientras que la de las personas que reportan niveles más bajos de SWB estará con las opciones no incumbentes.  

Metodología 

La presente investigación adopta un enfoque cuantitativo, con un diseño no experimental, de tipo explicativo. El objetivo es analizar la relación entre el SWB y la intención de voto por partido político partiendo del axioma principal del RCM propuesto por Downs (1957). Para esto, se utilizó la base de datos de la encuesta realizada en Puerto Rico por el World Value Survey para el año 2018, compuesta por una muestra de 1,127 participantes: 39% hombres y 61% mujeres en edad de votar. El análisis de los datos se realizó con el software SPSS Statistics. La variable dependiente corresponde a la intención de voto a partido político, tomada de la pregunta del cuestionario Q223, de tipo nominal: “Si mañana hubiera elecciones, ¿por cuál partido votaría usted?”, con las opciones Partido Nuevo Progresista (PNP), Partido Popular Democrático (PPD), Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Partido del Pueblo Trabajador (PPT) o candidatura independiente/ninguno. Se agruparon las opciones alternas al Partido Nuevo Progresista (PNP) o “Incumbente” como variable única bajo la opción “No Incumbente”.  

La variable independiente es el SWB; se operacionaliza mediante la construcción de un índice a través de la técnica de análisis factorial en SPSS Statistics. Para ello se utilizaron las preguntas del cuestionario Q46, Q47, Q49 y Q50 de tipo ordinal que miden respectivamente el grado de felicidad, la percepción de salud, la satisfacción con la vida y la satisfacción económica. Entre ellas, resultaron tener un alto grado de relación entre las variables, lo que justificó su integración en un único índice de SWB. Para esto, se agrupó la suma de las respuestas para dividirlas en 3 categorías desde valores menores a mayores. A la agrupación de la suma de los valores menores se le llamó “Nada Satisfecho”, la suma de valores intermedios “Neutral” y la suma de valores mayores “Satisfecho”. 

Para poner a prueba la hipótesis se utilizaron una tabla bivariable y una regresión logística. A través de la tabla bivariable se identificó la frecuencia porcentual entre la variable independiente y la intención de voto por partido incumbente o no incumbente y por medio de la regresión logística, el impacto de la variable independiente sobre la intención de voto, controlando por variables sociodemográficas. 

Análisis y discusión 

El próximo análisis pretende poner a prueba la hipótesis. Esta examina la relación del bienestar subjetivo con la intención de voto a la opción incumbente o no incumbente. Como se puede observar en la Tabla 1, las opciones no incumbentes predominan entre todos los niveles reportados de SWB. Los que dicen sentirse “nada satisfechos” con sus vidas, un 82.40%, la intención de voto se mantiene con opciones alternas al Partido Nuevo Progresista, por lo cual de manera frecuencial se puede establecer que se cumple con parte de nuestra hipótesis de que los insatisfechos tendrían su intención de voto con las opciones no incumbentes. 

Tabla 1: I_SWB e intención de voto 

Sin embargo, esto es distinto en el caso de los “satisfechos”, donde habíamos establecido que, para este grupo de personas, su intención de voto se mantendría en la opción incumbente, pero con un 26.30% frente al 73.70% de los “satisfechos”, la intención de voto predomina en la opción no incumbente. 

En la Tabla 2 se aplica un modelo de regresión logística a un 0.05 nivel de significancia queremos saber si el SWB tiene un impacto sobre la intención de voto a opciones incumbentes o no incumbentes, controlando para variables sociodemográficas. Como podemos observar, no hay evidencia estadísticamente significativa al 0.05 para establecer que la variable independiente explica la intención de voto en los puertorriqueños. En este modelo se identificó, por otro lado, que tanto las variables sociodemográficas de edad y nivel de educación resultaron estadísticamente significativas al 0.10 y al 0.05, respectivamente. 

Tabla 2: Regresión logística I_SWB 

Asimismo, como se demuestra en la Tabla 1, la predominancia de la intención de voto hacia opciones no incumbentes puede interpretarse, desde el RCT, como una manifestación de fragmentación partidista y estructural entre los votantes, al no percibir diferencias suficientemente claras entre las alternativas. En este sentido, más que una abstención explícita, los hallazgos de la Tabla 1 sugieren un comportamiento racional caracterizado por la desvinculación partidista y la reducción del involucramiento político, en un contexto donde la información política puede percibirse como fragmentada, poco confiable o insuficiente para generar expectativas claras de utilidad electoral. De manera que el SWB no entra dentro del cálculo racional del votante para determinar su opción partidista más preferible. 

 

Conclusión 

 

Esta investigación tuvo como propósito integrar la variable de SWB como variable explicativa de la intención de voto a partido político o candidaturas independientes en Puerto Rico, partiendo del marco teórico del Rational Choice Model propuesto por Downs (1957). Se analizó la variable en relación con la intención de voto a partido político, utilizando los datos del cuestionario del World Values Survey, distribuido en el 2018 en Puerto Rico. Se diseñó una hipótesis para determinar si existía evidencia estadísticamente significativa para establecer si niveles altos o bajos de satisfacción incidían en la decisión de intención de voto a partido político, así como en la racionalidad detrás del ordenamiento de las preferencias partidistas de los votantes.  

 

Entre los principales hallazgos de esta investigación se encontró que el SWB no presenta una relación estadísticamente significativa con la intención de voto a partido político, tanto entre los participantes que reportaron altos niveles de satisfacción con la vida como entre quienes se identificaron como insatisfechos.Aunque de manera descriptiva, los insatisfechos mostraron una mayor distribución de intención de voto hacia opciones no incumbentes; no se halló evidencia estadísticamente suficiente que permitiera concluir que la variable de SWB predice de manera significativa la intención de voto de los participantes. 

 

Desde una perspectiva teórica, estos resultados sugieren límites importantes para la aplicación del Rational Choice Model al analizar el comportamiento electoral en Puerto Rico. Si bien el modelo asume que los votantes actúan de forma instrumental evaluando costos y beneficios, los hallazgos de este estudio indican que las evaluaciones de bienestar no son determinantes racionales del voto a partido político en Puerto Rico. Entre las limitaciones del estudio, los resultados encontrados sugieren una demarcación que se asemeja a los hallazgos de Dolan et al. (2008), Li (2025) y Tsutsui et al. (2010), quienes, aunque en otros contextos democráticos,encontraron que esta variable de bienestar influye de manera moderada en la propensión a votar; aún hacen falta más investigaciones que contribuyan a definirlapara predecir el voto en el caso puertorriqueño. Tomando en cuenta que obtuve de antemano los datos del cuestionario del WVS de 2018, en este sentido, futuras investigaciones que apliquen el RCM podrían profundizar en la identificación de los costos específicos de información, así como examinar, en un contexto de modernización, el impacto de nuevos entornos informativos, como los medios de comunicación, las redes sociales y el uso de la inteligencia artificial, como parte del marco decisional de los votantes. 

 

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Posted on May 20, 2026 .