Análisis arqueológico de clavos como indicadores materiales de la presencia de muebles en sitios de Puerto Rico en el siglo XVI.

Norianette Nieves Rivera
Departamento de Sociología y Antropología (Antropología)
Facultad de Ciencias Sociales, UPR RP

 

 

Resumen:

Los clavos son un artefacto muy recurrente en sitios arqueológicos históricos, pero muchos investigadores no le prestan suficiente atención. Cuando éstos son bien analizados, pueden arrojar luz sobre varios tipos de información. Por esa razón, este trabajo propone una metodología para identificar y analizar los clavos recuperados en sitios arqueológicos de Puerto Rico y otros contextos con el objetivo de identificar la presencia de muebles del siglo XVI en el récord arqueológico. Esta metodología se enfoca en atributos de forma y considera las relaciones y acciones sociales de las personas que los utilizaron para ser aplicadas a un estudio en Puerto Rico u otras partes de América Latina.

Palabras claves: cultura material, Arqueología, clavos, muebles, Puerto Rico

 

Abstract:

Nails are a very recurrent artifact in historical archaeological sites, but not many researchers give them sufficient attention. When they are well analyzed, these materials can shed light on different types of information. Because of that, this article proposes a methodology to identify and analyze nails recovered in archaeological sites of Puerto Rico and other contexts, to identify the presence of furniture from the XVI century in the archaeological record. This method focuses on attributes of form, and considers the social relations and actions of the people that used them to be applied to a study in Puerto Rico or other parts of Latin America.

Keywords: material culture, Archaeology, nails, furniture, Puerto Rico

 

Introducción[1]

El presente artículo propone un análisis de clavos recuperados en sitios arqueológicos para determinar si fueron utilizados en la construcción de muebles presentes en Puerto Rico en el siglo XVI. Aunque se enfoca en Puerto Rico, las experiencias vividas en esta isla se pueden relacionar a otros países de América Latina que fueron colonias españolas. Por lo antes expuesto, el primer objetivo consiste en identificar los muebles que entraron a Puerto Rico en la primera mitad del siglo XVI y correlacionarlos con los más populares de España durante este siglo. Luego se revisaron las menciones de muebles dentro de la recopilación de Aurelio Tanodi (2009) Documentos de la Real Hacienda de Puerto Rico Volumen II, que contiene documentos relacionados a las gestiones de la Real Hacienda de Puerto Rico entre 1510 y 1545.[2]

       Así, los objetivos secundarios al de este proyecto fueron: explorar distintas tipologías de clavos existentes para contextos históricos e identificar y proponer una metodología que sea efectiva para analizar clavos y relacionarlos a muebles; además de abordar las dinámicas de uso y reuso de los muebles.[3] Se parte de la premisa que el análisis de clavos puede contestar dos preguntas relacionadas a usos y procesos de las personas que los utilizaron. En específico, las preguntas de investigación son las siguientes: ¿Qué tipo de información puede revelar el análisis de clavos acerca de los materiales que no están presentes en el récord arqueológico? y ¿qué atributos se pueden utilizar para recuperar la mayor cantidad de información relacionada a la presencia de muebles? Se espera que estas preguntas se contesten en base a la proposición metodológica y del tipo de clasificación para los clavos.

 

Muebles mencionados en Documentos de la Real Hacienda de Puerto Rico[4]

La Real Hacienda fue creada por la Corona Española y se designaron oficiales reales para recolectar el dinero perteneciente a la Corona y supervisar su uso. Los documentos que se vinculan a esta institución pueden variar entre rendiciones de cuentas, relaciones de navíos y otras gestiones relacionadas a las riquezas de la Corona. En el primer volumen de este texto se recopilan y transcriben los documentos emitidos por esta entidad entre 1510 y 1545 y estos fueron consultados para identificar las menciones de muebles. Se identificaron el arca y el escritorio. El primero podía considerarse el mueble cerrado básico en donde se almacenaban distintos tipos de artefactos. (Ordóñez Goded, 1984: 27) Este estaba hecho de varios paneles de madera con clavos y/o guarniciones de hierro. (Rodríguez Bernis, 2008: 182) Por su parte, los escritorios eran cajas con asas y con interiores en cajones distribuidos anguiformemente. Casi siempre venían acompañados de mesas pequeñas que servían de soporte. (Ordoñez Goded, 1984: 29) Otro mueble importante fue la silla, la cual no tenía un estándar de construcción y eran fáciles de hacer por lo que pudieron haberse construido fabricado en las mismas casas de las personas, de acuerdo con sus necesidades. (1984: 26). Los ejemplares que más se mencionaron en la obra consultada fueron son las sillas de caderas, las sillas pequeñas y los bancos. Las sillas de cadera eran bajas con asiento de cuero o de tela, sus patas se cruzaban con forma de “S” (Catálogo de la Colección en Línea del Museo Lázaro Galdiano). Otros muebles mencionados fueron las mesas y las camas. Las mesas, aunque no se especifica el tipo, pudieron haber sido bufetes, las cuales eran los ejemplares más sencillos. Los bufetes se usaban mayormente como comedor, muchas veces traían varillas de hierro en los centros para mayor estabilidad y en muchos casos las hacían plegable. (1984: 24) En el caso de las camas se mencionan las “camas de parámetros”, posiblemente refiriéndose a las camas de postes, las cuales consistían en una base y lecho que se construía a base de espigas.[5] (Rodríguez Bernis, 2008: 182)

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Fuente: Documentos de la Real Hacienda, Tomo (I).

Figura #1: Datos recopilados por la autora del recurso, Documentos de la Real Hacienda Española. Tanodi, 2009.

       

        Es importante considerar que los estilos populares en España no necesariamente fueron reproducidos a exactitud en las Indias. En Cuba, por ejemplo, la poca influencia española en este renglón obedece a los escasos viajes de barcos provenientes de España en distintos periodos en el siglo XVI. Como resultado, floreció una industria de carpintería que creó su propio estilo de muebles hechos con maderas locales, que pueden contrastar con los estilos castellanos más populares de la época que, a su vez, reencarnaban elementos decorativos árabes e italianos. (Martin Brito, 2016: 58)

 

Mecanismos de reutilización

A partir de la consulta de los registros de la Real Hacienda se pudo establecer que la importación de muebles a Puerto Rico no era muy recurrente ya que, entre 1510 y 1545, solo dos barcos entraron con este tipo de mercancía a la Isla. Esto permite inferir que: (a) los muebles pudieron haber sido construidos localmente, (b) los muebles ya importados fueron reusados y/o reparados, y (c) se adaptaron opciones locales para enfrentar la carencia de muebles como, por ejemplo, las hamacas. Los mecanismos de reutilización muchas veces no quedan documentados porque estas son actividades que no necesariamente participan del intercambio monetario o de un sistema de mercado. (Schiffer, 1987: 36) Cabe destacar que, durante la revisión, se encontró una entrada donde se estaban vendiendo ciertos artefactos (sillas) por estar rotos, lo cual permite proponer que el comprador seguramente los arregló utilizando clavos nuevos o clavos previamente usados que estuvieron disponibles. (Tanodi, 2009: 705)

         Por otra parte, en comunidades pequeñas, este tipo de actividades económicas e intercambios suceden a partir de relaciones interpersonales, regalos entre familias, ventas clandestinas o contrabando, entre otras. En comunidades de mayor tamaño demográfico, las relaciones familiares no se pueden concretar con tanta frecuencia y, por ende, estos tipos de mecanismos, aunque todavía se pueden dar, no ocurren de la misma forma. (Schiffer, 1987: 38) Las diferentes razones para que se lleven a cabo mecanismos de reutilización, ya sea en términos de regalar muebles usados, venderlos o de recibirlos, así como adquirirlos de segunda mano, pueden ser muy variadas. Además de relaciones de intercambio y herencia, se pueden basar en las actividades que sucedieron en el hogar (eje. unidad doméstica) como, por ejemplo, defunciones, movilidad social (eje. rango, oficios) y mudanzas. (1987: 40-42)

 

Revisión de literatura

Aunque son pocos los estudios que hay en Puerto Rico específicos al tema de esta propuesta, el trabajo arqueológico basado en edificios históricos, desarrollados en otros contextos puede brindar una importante referencia para llevar a cabo su estudio. Entre los trabajos más llamativos se encuentra el de Amy L. Young (1994). La arqueóloga utiliza la información del análisis de clavos en un sitio del siglo XIX en Tennessee recurriendo a otros trabajos y fuentes etnohistóricas para entender cómo el proceso de la formación del sitio afectó los clavos que aparecen en el récord arqueológico, y así poder diferenciar los clavos que pertenecen a estructuras de otros que fueron empleados para usos y propósitos distintos.

         El trabajo de Dennis L. Wentworth (1979), de otra parte, analiza los clavos recuperados en un sitio en Nueva York para obtener información sobre los eventos de construcción ocurridos en el lugar. Una importante aportación metodológica de este estudio es que el autor clasifica los clavos por tipos y los contrasta con sus tamaños para hacer sus inferencias. Otro estudio de interés es el que desarrolló Angela Middleton (2005), quien desarrolló una cronología basada en los clavos encontrados en el sitio Te Puna en Nueva Zelanda, conocido por la existencia de una casa para misioneros. Aunque ya se conocía la fecha de la construcción de la casa y su secuencia de remodelación y relocalización, la cronología organizada suplementó esta información y arrojó luz sobre los periodos de abandono y eventual demolición.

         Otro trabajo relevante para esta propuesta son las tipologías desarrolladas para la identificación y análisis de clavos. En este caso, la más relevante para este estudio, fue la utilizada en Historic Louisiana Nails: Aids to the Dating of Old Buildings de Jay Edwards y Tom Wells (1993). Esta tipología fue conceptualizada a partir de estudios arqueológicos de casas en el territorio de Luisiana, enfocada en los atributos de su construcción y las características y cualidades de los materiales empleados. Aunque su referente no está relacionado con el Caribe, la obra contiene información que se puede extrapolar, ya que los estilos de clavos que exponen no presentan muchas diferencias entre los lugares estudiados. (Wells, 1998: 78) Además, el trabajo de Wells presenta una guía para identificar los tipos de metales utilizados en la manufactura de los clavos y puede servir de complemento para clasificar estos materiales en Puerto Rico. (Edwards y Wells, 1993). En esa misma línea, el estudio de Godoy Valencia (2015), acerca de los trabajos de conservación de artefactos arqueológicos en Panamá la Vieja, sirven también para aplicar una técnica de conservación a los artefactos a ser trabajados.

 

Metodología

En términos de la metodología para manejar y analizar los clavos encontrados en un contexto arqueológico, lo principal, a partir de la excavación, debe ser registrar información de procedencia y cantidad. La importancia de esto viene en el hecho de que las concentraciones de clavos y la cantidad que se encuentra en ellas nos pueden dar una idea de los artefactos a los que estos pertenecieron. (Young, 1994: 56) Existen diferentes técnicas que se emplean para clasificar los clavos por sus tipos y limpiarlos de acuerdo con la integridad y el estado de conservación en el que se encuentren. Veamos.

        Cuando hablamos del manejo, limpieza y conservación, lo primero que se debe hacer es limpiar la corrosión, cuyo grado dependerá del tipo de suelo en el que se encuentre. Los suelos donde más corrosión ocurre son los que permiten fácil movimiento de agua y sal. (Mathias et al., 2004: 30) El hierro, en este caso, sufre un aumento de volumen y deformación, por lo que, si un clavo se encuentra en alto nivel de corrosión, es difícil poder recuperar su forma original. (Godoy Valencia, 2015: 66) Para limpiar la corrosión suelta se pueden utilizar cepillos de latón o instrumentos de plástico. (Edwards y Wells, 1994: 23) En aquellos casos en que la corrosión está adherida se prepara una solución de agua compuesta con 75 gramos al litro de polvo de ácido cítrico y amonia hasta que el pH de la solución alcance la medida de 8.3. (1994: 23) Si la corrosión está demasiado adherida y no se desprende con esta solución entonces se utiliza ácido muriático. Sin embargo, hay que monitorear su funcionamiento constantemente ya que puede penetrar el metal crudo además de la corrosión. Finalmente, en muchos lugares se utiliza la técnica de electrólisis, la cual funciona para restaurar objetos de hierro a través de la remoción de cloruros al objeto metálico. Este proceso es largo y costoso, pero es el más viable, por lo que quedaría a discreción del investigador utilizar la técnica más apropiada. (Godoy Valencia, 2015, 69) A partir del uso de las soluciones, el clavo se debe limpiar con agua y dejar secar completamente. (Edwards y Wells, 1993: 23)

         Para aplicar técnicas de conservación es crucial identificar el tipo de metal del que está hecho el clavo, por ejemplo, durante el siglo XVI la mayoría estaban hechos de hierro o acero. (Wells, 1998: 79) Sin embargo, la forma más recurrente era hierro forjado ya que el acero era costoso. (Edwards y Wells, 1993: 34; Light, 2000: 8) El hierro forjado consistía básicamente de una solución de hierro puro con desechos silíceos (Wells, 1998: 79) y se puede identificar a partir de la dirección del grano. En los clavos de hierro forjado característicos del siglo XVI, la dirección del grano es paralela al tallo (1993: 34). Una vez se limpia el clavo de hierro, se requiere que se estabilice el metal por remoción de cloruro. (Mathias et al., 2004: 29) Para evitar que el clavo se vuelva a oxidar se puede usar una solución 1:1 de Duco Cement (un tipo de pegamento) y acetona (1993: 24). Después de esto, se almacenan en bolsas herméticas en un depósito con bajo oxígeno y humedad (2004: 28). En caso de que se requiera volver a analizar el clavo, la solución de pegamento puede limpiarse con acetona (1993: 24).

        Para clasificar los clavos, lo primero que hay que considerar es que la mayoría de las tipologías que se han creado se enfocan en el método de construcción para identificar la temporalidad de los clavos y de los sitios en dónde éstos se encontraron. Sin embargo, ya que para el siglo XVI aplica un solo tipo de clavo. En este caso, haré mención de los tres tipos más generales para tener una idea de cuándo comienzan a cambiar las formas de construcción: hechos a mano [antes de 1800], cortados [1815-presente] y los de alambre [1850-presente]. (Sutton y Arkush, 2001: 160) Estos se identifican a partir del tipo de metal, la forma del tallo, en algunos casos la dirección del grano, y la forma de la punta (ya sea puntiagudo, cuadrado o redondo). (Edwards y Wells, 1993: 44) La forma de identificar un clavo hecho a mano es a partir de marcas de martillado en la cabeza y el tallo, la forma del tallo es cuadrada y los cuatro lados del tallo son uniformes; tienen una deformación redonda en el área del cuello que indica que el clavo se encabezó con una abrazadera; la punta es casi aguda (aunque en algunos casos puede tener forma de cincel); a veces se encuentra una rebaba que comienza justo debajo de la cabeza; una depresión en la cabeza del clavo que puede continuar hasta el tallo. (Edwards y Wells, 1993: 27-35)

        Una vez observados los clavos, estos se pueden clasificar en torno a atributos como el tamaño, la forma, el tipo de cabeza y su presente estado (eje. doblado o recto). Aunque no hay una guía formal de qué tamaño se usó para qué tipo de artefacto, el tamaño nos puede hablar sobre el uso que se le dio o el uso para el que se hizo. Por ejemplo, si el clavo es muy grande, probablemente se usó para un edificio o una tabla gruesa. Así mismo, si el clavo es pequeño, posiblemente se usó para maderas muy finas, sefguramente empleadas para la decoración. En términos de tipo de cabeza, hay que tener en mente que en muchos casos estas se modificaban de acuerdo con la necesidad y a los clavos que estaban accesibles. (Edwards y Wells, 1993: 36) Sin embargo, en el caso de que los clavos encontrados tengan cabezas intactas, se llegan a identificar cinco tipos al ser observados en perfil: (a) puntiagudos, (b) en forma de “L”, (c) planos, (e) en forma de domos y (f) en forma de picos. Cuando se ven desde arriba pueden ser: circulares, cuadrados, rectangulares y alongados. A partir de estas formas se crean diferentes combinaciones, aunque hay casos en que se solapen. (Edwards y Wells, 1993: 36-38) Si se combina el tamaño del clavo con el tipo de la cabeza se puede tener una idea de cuál pudo haberse usado para decoración o construcción. Tal es el caso de los calvos con cabeza en forma de “L” que eran utilizados en los pisos. (1993: 36)

        La necesidad pudo haber definido el tipo de cabeza del clavo.[6] Muchas veces, las formas que se le daban a la cabeza del clavo en su manufactura tenían la intención de facilitarle al carpintero el trabajo de clavarlos en el lugar deseado o que mejor sirviera a la integridad de la obra. (1993: 36) En términos del estado (doblado o recto), esto puede acercarnos más a poder identificar cuándo un clavo ha sido descartado o modificado según el uso que recibió. Para saberlo hay que identificar dos tipos: (a) aquellos que tienen una forma de arco y (b) los que fueron doblados con un ángulo de noventa grados. Los clavos doblados en arcos son los que fueron removidos de la madera y descartados, mientras que los que están en ángulo de 90 grados fueron doblados a propósito para poder agarrar mejor los marcos de las puertas, persianas o artefactos móviles. (1993: 3; Young, 1994: 57) Estos tipos de clasificación junto con la información de procedencia nos pueden ayudar a determinar qué clavos pertenecen a elementos constructivos del sitio y cuáles no.

 

Consideraciones finales

Los resultados de este análisis están limitados por la tecnología existente, y la certeza del mismo podría cambiar a medida que se van desarrollando nuevas tecnologías que faciliten el análisis con y ofrezcan resultados más precisos. No obstante, en un estudio con la metodología sugerida se espera que se puedan identificar los artefactos muebles en el sitio, que señale las estrategias de reparación y reuso por la que han pasado estos y, a su vez, de las dinámicas sociales detrás de estos eventos.

        Resulta de mucho interés estudiar los materiales que ya se hayan excavado de un sitio del siglo XVI en Puerto Rico u otros lugares contemporáneos en las Indias antillanas para identificar si los clavos recuperados pudieron haber sido parte del mobiliario. Luego de aplicar las técnicas de limpieza, catalogación, conservación, entre otras; es necesario proceder a compararlos con los muebles registrados por la Real Hacienda. Para ellos es importante tener una idea clara sobre los mecanismos de reuso y el contexto en donde se encontraron para conocer de qué forma los clavos pudieron haber cambiado de aspecto. Por esa razón, es ideal un estudio piloto donde se puedan ver aplicados los conceptos de este análisis y se compruebe que, en efecto, los clavos recuperados están asociados a muebles.

 

Bibliografías

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Edwards, Jay D. y Wells, Tom. (1993). Historic Louisiana Nails: Aids to the Dating of Old Buildings. The Fred B. Kniffen Cultural Resources Laboratory Monograph Series. Baton Rouge: Louisiana State University. Print

Godoy y Valencia, Marcelina. (2015). “La conservación de objetos metálicos de procedencia arqueológica en Panamá. El quehacer del Departamento de Conservación de Bienes Muebles del Patronato Panamá Viejo”. Canto Rodado. Núm. 10, 57-71. Digital https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/5406682.pdf

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Martín Brito, Lilia. (2016). “El mueble en los siglos XVI y XVII en Cuba”. Res Mobilis, Revista Internacional de Investigación en Mobiliario y Objetos Decorativos. Año 5, Núm. 6, 56-75. Digital https://www.unioviedo.es/reunido/index.php/RM/article/view/11448

Mathias, C., Ramsdale K. y Nixon D. (2004). “Saving Archaeological Iron Using the Revolutionary Preservation System”. Proceedings of Metal. October 28-42. Digital http://www.nma.gov.au/__data/assets/pdf_file/0020/346034/NMA_metals_s1_p3_saving_archaeological.pdf.

Middleton, Angela. (2005). “Nail Chronology: The Case of Te Puna Mission Station”. Australasian Historical Archaeology. 23, 55-62. Digital http://www.jstor.org/stable/29544534http://www.asha.org.au/pdf/australasian_historical_archaeology/23_04_Middleton.pdf

Nelson, Lee H. (1968). Nail Chronology as an Aid to Dating Old Buildings. Washington D.C: National Park Service. 15-27. Digital http://files.umwblogs.org/blogs.dir/7608/files/nail_chronology.pdf.

Ordóñez Goded, Cristina. (1984). “Muebles de los siglos XVI y XVII en el Museo Municipal de Madrid”. Villa de Madrid: Revista del Excmo. Ayuntamiento. Núm. 81, 21-30. Digital http://www.arcaz.com/sites/default/files/documentos/VillaDeMadrid-Muebles_sigloXVI-XVII-Arcaz.pdf.

Rodríguez Bernis, Sofía. (2008). “Otra visión de la historia del mueble: la evolución técnica, base de la formal”. Ars Longa, Núm.17,181-193. Digital http://www.uv.es/dep230/revista/PDF481.pdf.

Schiffer, Michael B. (1987). Formation Processes of the Archaeological Record. Albuquerque, NM: University of New Mexico Press. Print

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Tanodi, Aurelio. (2009). Documentos de la Real Hacienda de Puerto Rico, 1510-1545. San Juan: Centro de Investigaciones Históricas de la Universidad de Puerto Rico. Impreso

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Wentworth, Dennis L. (1979). “Archaeological Test Excavations at Arryl House, Clermont, New York”. Journal of Field Archaeology. 6(1), 29-39. Digital http://www.jstor.org/stable/529507.

Young, Amy L. (1994). “Spatial Patterning on a Nineteenth-century Appalachian Houselot: Evidence from Nail Analysis”. Southeastern Archaeology. 13(1), 56-60. Digital http://www.jstor.org/stable/529507.

 

Otros recursos

Catálogo de la Colección en Línea del Museo Lázaro Galdiano. Silla de Caderas. Museo Fundación Lázaro Galdiano. Digital http://mismuseos.net/comunidad/metamuseo/recurso/silla-de-caderas/4bd5f88a-7c08-49a6-a7d4-8e40ef60d956.

 

Notas

[1] Este trabajo se hizo en cumplimiento a los requisitos de trabajo y evaluación del curso ANTR 4096 Análisis de Materiales Arqueológicos que dictó la Dra. Paola Schiappacasse. Aprovecho para agradecer a la Dra. Paola Schiappacasse por su guía durante la elaboración de este trabajo, y por su constante apoyo y consejos para mejorarlo. También agradezco al Dr. Juan José Baldrich y la Prof. Diana López Sotomayor por dedicar de su tiempo para leerlo y ofrecer sus comentarios. Muchas gracias.

[2] Solo se mencionan materiales que fueron importados a la isla en pocas ocasiones. La escasez de viajes y recursos importados se podría haber visto en otras colonias españolas al igual que Puerto Rico. Por esta razón, el pensamiento detrás de este trabajo puede relacionarse a estos contextos.

[3] El objeto cuando está siendo reparado con clavos.

[4] En el Centro de Investigaciones Históricas de la Universidad de Puerto Rico se conservan las micropelículas con la documentación del Archivo General de Indias sobre la Real Audiencia para Puerto Rico en el siglo XVI.

[5] Clavos sin cabeza.

[6] Esto lo podemos ver en el caso de las camas, mencionado anteriormente.

Revista [IN]Genios, Vol. 4, Núm. 1 (diciembre, 2017).
ISSN#: 2374-2747
Universidad de Puerto Rico, Río Piedras
© 2017, Copyright. Todos los derechos están reservados.

Posted on December 1, 2017 .

Manejo de cartera de préstamos comerciales por parte de las instituciones depositarias en tiempos de crisis económica

Emmanuel José Alvarado Nazario
Departamento de Finanzas
Facultad de Administración de Empresas, UPR RP

 

Resumen:

Esta investigación se enfoca en el comportamiento de la cartera de préstamos comerciales en las instituciones depositarias en Puerto Rico durante de la recesión económica que comenzó en el 2006. La misma demuestra que las instituciones depositarias cambian la estrategia de negocio relacionada a la cartera de préstamos comerciales durante el periodo de crisis. Los resultados indican que la banca comercial reduce su cartera y la proporción que esta representa en sus libros. Mientras que las demás instituciones que componen la esta industria proporcionalmente toman un papel más protagónico en aumentar esta cartera en sus activos. Para esto se analizaron datos públicos de la Oficina del Comisionado de Instituciones Financieras, además de datos publicados por la Corporación Púbica para la Supervisión y Seguro de las Cooperativas de Puerto Rico, correspondientes a los años 2006-2013.

Palabras claves: instituciones depositarias, bancos, cooperativas, recesión económica, Puerto Rico

 

Abstract:

This research focuses on the behavior of the commercial loan portfolio in depository institutions in Puerto Rico during the economic recession that began in 2006. It shows that depository institutions changed the business strategy related to the commercial loan portfolio during the crisis period. The results indicate that commercial banks reduce its commercial loan portfolio and the proportion it represents in its books. While other institutions that make up this industry proportionally take a leading role in increasing this portfolio in their assets. The study analyzed public data corresponding to the years 2006-2013 from both, the Office of the Commissioner for Financial Institutions of Puerto Rico and the Public Corporation for the Supervision and Insurance of Cooperatives of Puerto Rico.

Keywords: depositary institutions, banks, credit unions, economic recession, Puerto Rico

 

Introducción

Las instituciones financieras, en especial las instituciones depositarias, juegan un papel protagónico en la economía nacional cuando se trata de ofrecer crédito a los individuos y a las empresas. Por lo tanto, cambios que afecten a esta industria afectarán la capacidad de las empresas para poder realizar proyectos de crecimiento económico y social. Es por lo que esta investigación pretende estudiar cambios en esta industria sobre el comportamiento del manejo de las carteras de préstamos comerciales por parte de las instituciones depositarias. El objetivo de la investigación es identificar estrategias de concentración de préstamos adoptadas por las instituciones depositarias en el contexto de un periodo de varios años de recesión económica. En consecuencia, el estudio examina si hubo cambios en el acceso a financiación empresarial durante la crisis.

 

Pregunta de Investigación

El enfoque de la investigación persigue responder a la siguiente pregunta: ¿qué estrategias utilizan las instituciones depositarias con el manejo de su cartera de préstamos comerciales durante el periodo de recesión económica? Ante el panorama de consolidación de la industria y recesión económica en Puerto Rico, las instituciones, ¿cambiaron estas instituciones su estrategia? Las interrogantes que pretende contestar esta investigación son de relevancia dada la incertidumbre financiera a la que se enfrenta Puerto Rico con el peor panorama económico que ha experimentado en las últimas décadas. El estudio aporta a la literatura sobre la gerencia de instituciones financieras en periodos de recesión económica, mostrar cómo un panorama económico prolongado puede o no incidir en el manejo del activo más importante en estas instituciones. El estudio proyecta servir de referente para las instituciones financieras en Puerto Rico, para las agencias reguladoras y aquellas vinculadas al sistema financiero de Puerto Rico, así como para otras instituciones financieras en otras jurisdicciones ante la posibilidad de enfrentarse ante una recesión económica similar a la experimentada en Puerto Rico. Los hallazgos sobre el manejo de préstamos comerciales servirán de base para conocer uno de los factores para crear nueva actividad económica por parte de las empresas en Puerto Rico. Como expresan Aponte et al. (2015) los expertos en ecosistema empresarial en Puerto Rico perciben la financiación como uno los mayores obstáculos para su labor empresarial. Es por lo que un estudio que explique el manejo de financiación a los empresarios también aportará a la explicación de este fenómeno.

 

Metodología

Para contestar estas interrogantes este estudio recopiló información estadística para los años de 2006 al 2013 de las carteras de préstamos de las instituciones depositarias de Puerto Rico en informes de la Oficina del Comisionado de Instituciones Financieras y la Corporación para la Supervisión y Seguro de Cooperativas de Ahorro y Crédito de Puerto Rico. Las estadísticas que se recopilaron para cada institución abarcaron los balances de la cartera de préstamos, la cartera de préstamos comerciales y el total de activos. Luego se comparó estadísticas sobre el peso, evolución y cuota de mercado de las carteras de préstamos comerciales de cada institución. Con esta información se estableció la tendencia del promedio de la industria y se identificaron las instituciones cuyas tendencias de balances de las carteras se comportaron diferente.

 

Revisión de Literatura

Desde el año 2006, Puerto Rico se encuentra experimentando una recesión económica que ha provocado la caída en el valor de activos financieros tales como las bienes raíces, los bonos gubernamentales y las acciones de la industria bancaria. El Índice de Actividad Económica del Banco Gubernamental de Fomento (BGF) ha experimentado una baja de 17% entre el año 2006 y el 2014.[i] Según el análisis de Myrna Rivera, CEO de Consultiva Internacional, (firma de inversiones establecida en Puerto Rico), para el periodo de 2004 a 2014 los puertorriqueños perdieron cerca de $50 mil millones de dólares en riqueza acumulada.[ii] Es en este panorama económico que han operado las instituciones depositarias, proveedoras principales del financiamiento a individuos y empresas.

       Al enfrentarse ante un escenario económico de recesión, la rentabilidad de las instituciones depositarias de otros países también se ha visto severamente afectada. Bolt et al. (2012) en su investigación de la industria bancaria de Australia, Alemania, España, Suiza y los Países Bajos, encontraron que las ganancias de la industria bancaria tienen un comportamiento pro cíclico y este movimiento es mucho más fuerte durante las recesiones. El estudio de Milleris (2015) señala que la rentabilidad de la cartera de préstamos de los bancos lituanos se afectó negativamente a causa de la recesión económica del país en el período 2009-2010. La investigación arroja que la baja en rentabilidad se debió al crecimiento de los préstamos morosos, que a su vez redujo las aprobaciones de futuros préstamos.

        Según reza un informe de la Oficina del Comisionado de Instituciones Financieras (OCIF), en Puerto Rico los activos del sistema financiero han bajado un 27% ($57 mil millones) al comparar el nivel de activos del año 2006 ($209.9 mil millones) con el nivel de activos del año 2014 ($152.8 mil millones). Como describe Lobato (2012) en su estudio, el sector de los bancos comerciales, que constituyen el actor más importante del sistema, según su volumen de activos, inició un periodo de contracción en el 2008 que todavía no había concluido en el 2011. La financiación externa de proyectos empresariales en Puerto Rico, la cual Lobato señala que está muy vinculada a la banca comercial, a partir del 2007 se redujo de manera significativa (un promedio de -11% anual), hasta que en 2011 volvió a crecer. Asimismo, los resultados de la investigación sobre la actividad emprendedora a nivel mundial, Global Entrepreneurship Monitor 2014 (Aponte et al., 2015), revelaron que los expertos en el ecosistema empresarial en Puerto Rico perciben la disponibilidad de financiamiento como un factor que dificulta la creación y desarrollo de nuevas empresas. Comparado con el año anterior de estudio, en este año hubo más encuestados que identificaron el acceso a financiamiento como razón para el cierre de sus emprendimientos.

        La investigación realizada por Uchida (2011) a 1,040 firmas catalogadas como pequeñas y medianas empresas en Japón estudió los factores que los bancos evalúan para otorgar préstamos comerciales. El estudio encontró que los bancos se enfocan en tres factores principales para otorgar los préstamos: relación con la firma, estados financieros y la colateral del préstamo. Uno de los hallazgos más importantes es que estos factores varían de relevancia según el tamaño del banco. Los investigadores concluyeron que las instituciones más pequeñas valoraban más el factor de la relación con el prestatario que los otros factores previamente identificados. Esta incorporación de otros elementos, además de los balances de los estados financieros para evaluar la rentabilidad, el riesgo y el manejo de los préstamos comerciales también son tomados en consideración por uno de los bancos mayores proveedores de préstamos comerciales en China. En la investigación de Chang et al. (2014), los investigadores utilizan como muestra los préstamos de la industria manufacturera originados entre el 2003 y 2006 en China. El estudio reveló que, aunque el sistema interno para otorgar una calificación crediticia a una empresa brinda información relevante, la información que obtienen los proveedores de crédito a través de la relación con el cliente comercial contribuye a determinar la calidad crediticia de la empresa.

        Otros modelos para medir el riesgo de una empresa, como el de Carling (2007) por ejemplo, sugieren que se utilice una combinación de variables macroeconómicas y estadísticas financieras de la empresa en evaluación. Así, este estudio utilizó como muestra la cartera de préstamos comerciales de un banco suizo para el periodo de 1994 al 2000. El modelo presentado en esta investigación, que combina variables macroeconómicas con variables específicas de las empresas, arroja proyecciones más acertadas en cuanto al incumplimiento de la compañía que aquellos modelos que sólo toman en consideración estadísticas de la empresa.

        La crisis financiera de 2007 produjo cambios en la estructura de la industria bancaria estadounidense. Dolar (2014) en su investigación realizada con una muestra de 936 bancos comerciales que operaban en el estado de California para el periodo de 2004 al 2011, encontró cambios en la cartera de los préstamos comerciales como secuela de dicha crisis financiera. Se concluyó que el número de los préstamos para pequeñas empresas, luego de la crisis, se redujo en los mercados urbanos de alta fusión bancaria. Este resultado lleva a cuestionar si este fenómeno también ocurrió en Puerto Rico, dado que tres bancos principales en la Isla (Banco Popular, Oriental Bank y Scotiabank) han absorbido cuatro bancos (Eurobank, Westernbank, RG Mortgage, BBVA) durante el periodo de 2010 a 2012. Las primeras tres consolidaciones se ejecutaron con la asistencia de la agencia federal reguladora y aseguradora de depósitos Federal Deposit Insurance Corporation (FDIC).

        Por otro lado, uno de los pocos sectores financieros que ha reportado crecimiento en Puerto Rico durante el periodo de recesión son las cooperativas de ahorro y crédito. Su principal mercado son los préstamos personales, aunque también ofrecen servicios de préstamos comerciales. Los investigadores Ely y Robinson (2009), utilizando informes anuales que las cooperativas de ahorro y crédito entregan a la agencia federal estadounidense National Credit Union Administration, encontraron que las cooperativas de crédito son más propensas a participar en los préstamos a empresas en mercados caracterizados por una mayor fusión bancaria y adquisiciones. Para el periodo de estudio de 2000 al 2006 los investigadores concluyeron que en los grandes mercados la adquisición de bancos por los bancos locales y no locales se asocia con una mayor probabilidad de préstamos comerciales por las cooperativas de crédito.

         Al estudiar la industria depositaria se debe considerar su tamaño de activos porque esto parece definir las estrategias de negocios que tienen a su alcance. El resultado de la investigación de McNulty et al. (2013) sobre una muestra de estadísticas en los Call Reports de bancos asegurados por el Federal Deposit Insurance Corporation para los años del 1993 al 2006 indica que la propensión a prestar a las pequeñas empresas disminuye a medida que aumenta el tamaño del banco y el crecimiento en préstamos a pequeñas empresas no mantiene el ritmo en el crecimiento del tamaño del banco. Los autores encontraron que un aumento en el volumen de los activos bancarios de $1 billón a $100 billones reduce la proporción de préstamos para pequeñas empresas con relación al total de préstamos por 28 puntos porcentuales. Para 1993 a 2006 en su conjunto, los bancos pequeños (menores de $1 billón en activos) representaron sólo el 14.1% de los depósitos totales y el 9.7% de los activos bancarios totales; sin embargo, representaron el 28.4% de los préstamos para pequeñas empresas. Los autores Holod y Peek (2013) señalan que los pequeños y medianos bancos estadounidenses estudiados reflejaron mayor competitividad en el rendimiento de sus préstamos comerciales en comparación con los bancos de mayor tamaño. Aunque los bancos más grandes tienen sistemas tecnológicos con mayor capacidad para procesar la información, los investigadores encontraron que los otros bancos son capaces de originar y monitorear los préstamos comerciales con mayor eficiencia porque son capaces de manejar la información de forma más personalizada, enfocándose en una relación de largo plazo con el cliente.

        Al evaluar la estrategia implementada por instituciones financieras se debe contemplar los escenarios que les proveen el mayor beneficio al negocio. Ante una industria altamente competitiva y atada a los efectos de la economía, la diversificación de sus ingresos parece ser la alternativa para que estas instituciones mantengan unos niveles de rentabilidad razonables. Gambacorta et al. (2014) estudiaron alrededor de 98 bancos en 28 países y encontraron que a los bancos con presencia global les es beneficioso mantener un nivel de 30% de sus ingresos diversificados. Sin embargo, lo ideal sería tener una estructura como la que describe Trujillo-Ponce (2013) en su estudio sobre los bancos españoles que fueron más rentables. Estos bancos mantenían una financiación casi completa con sus depósitos, una razón de préstamos a activos superior a la de los otros bancos y una baja proporción de préstamos morosos.

 

Resultados

Como se puede observar en la Gráfica 1, entre el periodo de 2016 al 2013, el balance de la cartera de préstamos de la industria depositaria disminuyó de $16.0 mil millones a $9.8 mil millones. Esto representa una disminución de 38% o $6.2 mil millones en dicho periodo.

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         Esta disminución fue ocasionada por la baja en el balance de la cartera por de los bancos comerciales. Estas instituciones ocupaban una cuota de mercado de 98.4% en el 2006 y luego bajó a 94.5% en el 2013. A pesar de que los bancos comerciales siguen teniendo el dominio en la cuota de mercado, esta baja representa un aumento proporcionalmente significativo para los otros dos componentes del mercado: los bancos gubernamentales y las cooperativas de ahorro y crédito. Los bancos gubernamentales aumentaron su cuota un 2.53%. Este aumento representa un cambio aproximado tres veces mayor relativo al 2006. Las cooperativas aumentaron 1.31%, lo que representa un aumento de cuatro veces relativo a su cartera de 2006.

 

Cooperativas y Bancos Gubernamentales

Este aumento en la cuota de mercado de estos dos sectores se debe también al aumento en balance de la cartera de préstamos en estas dos entidades. Los resultados de las cooperativas se pueden observar en la Tabla 1. Estas instituciones aumentaron su cartera de préstamos comerciales por $102 millones en el periodo de estudio, lo que corresponde a un alza de su cartera de alrededor de 150%, comparado con el 2006. Dentro de la composición de su cartera de préstamos comerciales cabe destacar dos aumentos significativos en dos de sus categorías: (1) los préstamos a pequeñas y medianas empresas (PYMES) sumaron la composición de 5% (2006) a 17% (2013); y (2) los préstamos a no socios con colaterales líquidas y no líquidas crecieron un 8% de 0.02% (2006) a 8.5% (2013). Este aumento es uno significativo ya que representa un incremento en dos partidas no tradicionales de las cooperativas, puesto que las cooperativas concentraban casi la totalidad de su cartera en préstamos a sus socios.

 

Tabla #1: Composición de cartera de préstamos comerciales-Cooperativas

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Como figura en la Gráfica #2, los dos bancos gubernamentales aumentaron su cartera de préstamos comerciales: el Banco de Desarrollo Económico subió $138 millones y el Banco Gubernamental de Fomento aumentó creció $35 millones.

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Banca Comercial

Al comparar los datos de la banca comercial resaltan dos observaciones: las consolidaciones y un comportamiento fuera de la tendencia de la industria. Como parte del manejo bancario en el periodo de estudio hubo cuatro consolidaciones, las ocurridas en el 2010 fueron asistidas por el FDIC. La ocurrida en el 2012 fue el resultado de negociaciones entre las dos entidades BBVA y Oriental Bank. Es por estas consolidaciones que al analizar los datos por banco se hace necesario considerar el agregado de los bancos consolidados para establecer tendencias y cambios en el manejo de la cartera. La Tabla 2 muestra tanto los balances reportados por las entidades para los años de bajo estudio, así como el agregado de las consolidaciones. De estos datos resaltan que la cartera que siempre dominó la cuota de mercado de industria (Banco Popular/Westernbank) llegó a ocupar cerca de 50% de la cuota del mercado y luego se redujo un 39% en el 2013. También cabe señalar que la cartera de préstamos de Banco Santander se comportó distinta a la industria. Mientras todas las demás carteras redujeron su balance en el periodo de estudio, Santander aumentó su cartera por $723 millones, un aumento de 50% de su balance en el 2006. Este cambio posicionó a Santander con 22.0% de la cuota de mercado de los comerciales en el 2013, comparado con la cuota de mercado 9.2% que tenía en el 2006; posicionando la institución con la segunda cartera más grande de los bancos comerciales.

        Si junto con este resultado comparamos el nivel de activos de las instituciones, se valida lo que establece la literatura que el nivel de activos también es determinante en el comportamiento de las carteras de préstamos comerciales durante una crisis económica. La proporción que representó los préstamos comerciales en relación con toda la cartera de préstamos de los bancos bajó en los bancos con mayor nivel de activos y subió en aquellos con menor nivel de activos. Las instituciones que terminaron con mayor nivel de activos para el último año de estudio, Banco Popular ($26.5 mil millones) y First Bank ($12.6 mil millones), terminaron con una menor proporción de 34% a 20% para el Banco Popular y 21% a 14% para el First Bank. Para los bancos con un nivel de activos menor en el 2013, como lo fueron Santander ($6.6 mil millones) y Oriental ($8.1 mil millones), aumentaron su proporción de préstamos comerciales en con relación a toda su cartera de préstamos: de 21% a 44% en el Banco Santander y de 14% a 20% en el Oriental Bank.

Tabla #2: Cartera de préstamos comerciales-Bancos Comerciales

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Conclusiones

Al enfrentarse ante un escenario de una recesión económica las instituciones depositarias cambian su estrategia de negocio con relación a su cartera de préstamos comerciales. Ante el periodo de recesión económica, comenzado en el 2006, la banca comercial disminuyó sus balances de préstamos comerciales y redujo la proporción de éstos en su cartera de préstamos. Como sugiere la literatura, aquellas instituciones de menor tamaño tuvieron una proporción de préstamos comerciales relativa a su cartera de préstamos total mayor, que antes de la consolidación, al igual que las cooperativas de ahorro y crédito. Como respuesta a especificarse en un mercado para mejorar su rendimiento en tiempos de recesión las instituciones de menor nivel de activos aumentaron su proporción de préstamos comerciales de la cartera total.

 

Bibliografía

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Notas

[i] Recuperado de Puerto Rico Fiscal and Economic Growth Plan. (9 de septiembre de 2015). Serie de Índice de Actividad Económica disponible en http://www.bgfpr.com/economy/gdb-economic-activity-index.html

[ii] M. Rivera. (29 de abril de 2015). “Puerto Rico perdió $50 mil millones de riqueza en diez años”. Periódico Claridad. Recuperado de http://www.claridadpuertorico.com/

Revista [IN]Genios, Vol. 4, Núm. 1 (diciembre, 2017).
ISSN#: 2374-2747
Universidad de Puerto Rico, Río Piedras
© 2017, Copyright. Todos los derechos están reservados.

Posted on December 1, 2017 .

Acuerdo de paz: Aquiles o El guerrillero y el asesino, de Carlos Fuentes, como propuesta pacífica para Colombia y Latinoamérica

Jorge Antonio Sánchez Rivera
Departamento Programas y Enseñanza (Español para Secundaria)
Facultad de Educación

 

Resumen:

La recién surgida situación con el acuerdo de paz entre el gobierno de Juan Manuel Santos y la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) no pasa inadvertida por quienes esperamos la paz entre ambos grupos encontrados. Mientras que el proceso de paz se lleva a cabo, escritores como Abad Faciolince se han expresado a favor, aunque, otros como Fernando Vallejo, lo aborrecen. En medio de dicha discusión, este trabajo explora la novela póstuma de Carlos Fuentes para demostrar las formas en que se puede llegar a la ansiada paz colombiana a través de un evento que funge como una «lección de piedad». Se analizará cómo la vida del personaje principal, Carlos Pizarro, sigue siendo un ejemplo de las posibilidades para cesar el conflicto armado y legitimar los ideales guerrilleros. Emplearemos como base teórica el texto Violence de Žižek, mientras se hace un comentario de texto guiado por autores como Juan Duchesne y Marco Palacios.

Palabras claves: conflicto bélico, acuerdos de paz, Carlos Fuentes, Colombia

 

Abstract:

The newly emerged situation with the Peace Agreement between the government of Juan Manuel Santos and the Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) guerrilla does not go unnoticed between the people expecting peace between the two groups. While the peace process is carried out, writers such as Abad Faciolince have expressed their support, although others, like Fernando Vallejo, abhor it. In the middle of this discussion, this paper explores Carlos Fuentes's posthumous novel to demonstrate the ways in which Colombia could reach peace through an event that serves as a "lesson of piety." We will analyze how the life of the main character, Carlos Pizarro, continues to be an example of the possibilities to cease the armed conflict and legitimate the ideals of the guerrillas. Our theoretical basis will be the text Violence by Žižek, while also commenting the text guided by the critics such as Juan Duchesne and Marco Palacios.

Keywords: armed conflict, peace accord, Carlos Fuentes, Colombia

 

“Sometimes doing nothing is the most violent thing to do.”

Slavoj Žižek, Violence

Introducción[1]

Tal como señala la viuda de Carlos Fuentes, Silvia Lemus, este es el mejor momento para leer la novela póstuma, Aquiles o El guerrillero y el asesino, dado el Acuerdo de paz entre el gobierno colombiano encabezado por Juan Manuel Santos Calderón y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la guerrilla más antigua de Latinoamérica. A través del “poder evocador de las palabras” (Abad Faciolince, El olvido 237) Fuentes revive un evento que funge como ejemplo vivo de la paz entre las guerrillas y el Estado, “… la historia de Carlos Pizarro Leongómez (1951-1990), jefe guerrillero del M-19, quien abandonó las armas, se propuso como candidato a la presidencia de la república y fue asesinado … el 26 de abril de 1990” (Ortega 13). El escritor mexicano adopta “… el lenguaje de una imaginación compartida, quizá, con otros latinoamericanos” (Fuentes 39), para recrear la experiencia guerrillera de Pizarro Leongómez y sus compañeros. Tal como está ocurriendo actualmente con las FARC, hace aproximadamente 27 años, el grupo guerrillero 19 de abril de 1970, mejor conocido como M-19, se desprendió del conflicto armado como eje de lucha social para integrarse en las urnas eleccionarias de Colombia.[2] La impunidad a un grupo guerrillero como vía de paz se repite y ello debe repensarse con cautela, pues no todos los colombianos están de acuerdo en que la paz es igual a impunidad. Recordemos al escritor Fernando Vallejo y sus diatribas contra los pasados gobiernos. Por ello, en este artículo evaluaremos cómo la violencia y la memoria son ejes de una historia que propone la paz desde ópticas disímiles, pero posibles, a la vez que analizaremos, según la opinión de la crítica, cuál es el sendero por el que Colombia y Latinoamérica pueden llegar a la ansiada paz social.

 

Discusión

No sorprende que el tema central de la novela sea la violencia, pues esta ha sido y continúa siendo un tópico recurrente en la vida y en la literatura colombiana y latinoamericana. Como señala Charles Bowden, citado por Jean Franco: “Violence is not a part of life, now it is life” (216), sin embargo, cabe definir los tipos de violencia percibidos en la novela, de manera que se comprenda cómo la élite social ejerce una violencia invisible a un grupo subyugado, cuya pobreza extrema y desigualdad social se convierten en motivación agresiva contra su victimario inicial. En cuanto a estos tipos de violencia, el filósofo esloveno Slavoj Žižek, en su libro Violence, explica que la violencia subjetiva (los actos criminales y de terror) es solo la parte más visible dentro de la sociedad occidental actual. Señala que hay una violencia objetiva, casi invisible, compuesta por violencia simbólica, la cual está oculta en el lenguaje y sus formas, y violencia sistemática, definida como las consecuencias catastróficas generadas por un sistema económico o político (Žižek 1-2). Así, pues, comprendemos, por un lado, el axioma de la violencia como eje de la novela, pues como expresa el narrador: “Los une la violencia. Los une la historia. La historia del país es su violencia compartida” (Fuentes 65). Por otro lado, entendemos que existe una oligarquía la cual pretende mantener el sistema cíclico de la violencia para que la sociedad recurra a ella como protectora y defensora, aunque realmente sea el artífice tras la violencia subjetiva cuya percepción obnubila la violencia objetiva.

Una vez nos distanciamos de la violencia subjetiva, podemos percibir cuán enfática es la narración en destacar la violencia objetiva de la élite. Recordemos que la insurgencia guerrillera nace de lo que el crítico puertorriqueño Juan Duchesne Winter cataloga como “… un grupo de personas [que] se dispone a derrocar la ley del estado imperante … mediante un ejercicio sistemático de la violencia que desafía el monopolio de la violencia ejercido por el estado, [y que] se enfrentará a la disyuntiva de sustituir al estado sin contar en muchos casos con más mediación institucional que la ley de las armas” (Guerrilla narrada 55). Por lo tanto, la novela se vale de la historia colombiana entre 1950 a 1990 para representar la vida de los personajes guerrilleros, desde su motivación de la insurgencia contra la tradición política, hasta el homicidio de Aquiles o Pizarro Leongómez.

Sin embargo, estos eventos recreados en un texto literario tienen otro valor importante para nuestra actualidad histórica. Pensemos en la memoria de los sucesos narrados como un ejemplo para proponer la paz entre las guerrillas existentes, las FARC y el ELN. Tal como el M-19 se acogió a los acuerdos de paz propuestos por los gobiernos de Belisario Betancur (1982-1986) y Virgilio Barco (1986-1990)[3], y legitimó su poder al dejar de lado las armas y unirse al cambio social a través de un partido político, las FARC han hecho lo mismo a través del acuerdo tratado con Juan Manuel Santos, en el que se les ofrece impunidad como medio de transformación social. Así, la novela se convierte en un entramado verbal cuya función sería rememorar los eventos pasados para aprender de ellos y aplicarlos a la actualidad. Por consiguiente, la reflexión del pretérito se transforma en ejemplo para el porvenir, pues como arguye Duchesne Winter: “Memoria no pensada es memoria podrida, mas pensar la memoria del evento la reconduce a ese deseo que interrumpe el tiempo y reinstaura el presente” (Comunismo literario 12). Por ello que la novela, sea una narración intemporal, pues “… la lectura busca hacer sentido para que los héroes no abandonen el lenguaje y sigan actualizando sus demandas. La breve y rutilante historia de Carlos Pizarro poseía el brío heroico y la lección trágica de la civilidad no sólo en Colombia sino en cualquier país que agoniza en su urgencia de legitimar el poder” (Ortega 15).

No obstante, debemos cuestionarnos, una vez leemos la historia desvelada en la narración de Fuentes, cuál sería la vía “correcta” para proponer la paz entre el gobierno y la insurgencia guerrillera tanto en Colombia como en Latinoamérica. La interrogante surge de las discusiones incesantes entre quienes están de acuerdo con la integración cívica de los guerrilleros a través de la impunidad parcial y quienes abogan por un proceso judicial riguroso contra estos grupos.[4] Si basamos la decisión según los sucesos narrados en la novela, una opción para la paz sería el castigo de los líderes guerrilleros para que los restantes miembros puedan convivir civilmente en la sociedad. Carlos Pizarro Leongómez o Aquiles, si bien acordó con el gobierno reintegrar el M-19 a la sociedad colombiana, prescindiendo del conflicto armado, fue acribillado durante un vuelo, luego de aspirar a la presidencia de Colombia. Sabemos que dicho magnicidio fue cometido por un sicario, empero, el joven no trabajaba para los narcotraficantes como se sugiere en el texto, sino que era un peón de los paramilitares, quienes, a su vez, estaban inextricablemente unidos con el gobierno en una guerra sucia contra la guerrilla y sus miembros.

Pablo Escobar, caudillo del Cartel de Medellín, señala en una carta al gobierno incluida en el reconocido libro de Alonso Salazar, El patrón del mal, los verdaderos culpables de la muerte de Pizarro:

Si va a haber justicia, que sea para todos. Les recomiendo conseguir una fotografía del señor Carlos Castaño Gil… En el DAS cuenta con la colaboración de Alberto Romero y con éste movió a su antojo a los guardaespaldas del DAS para poder asesinar a Jaramillo, Pizarro y demás de la izquierda. (324)

Tomando la palabra del difunto narcotraficante declarado izquierdista, quien además tuvo conexiones con el M-19 y las FARC, el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) trabajó junto con el líder paramilitar Carlos Castaño Gil para asesinar a Aquiles, el aspirante que declaraba: “No sólo soy coraza de guerra. También soy cabeza de paz” (Fuentes 36). Por lo tanto, el gobierno castigó a Pizarro, casi de manera invisible, con el mismo instrumento que este empleaba durante su tiempo como guerrillero, el homicidio. Piénsese que la novela propone la paz de los grupos guerrilleros solo cuando sus líderes pagan (ya sea con sus vidas o con un castigo judicial) por los crímenes cometidos en el pasado. En cuanto a esta visión de la paz, de finiquitar la violencia mediante el castigo, Žižek comenta: “The only way truly to forgive and forget is to enact a revenge (or a just punishment): after the criminal is properly punished, I can move forward and leave the whole affair behind … The ‘merciful’ logic of ‘forgive, but not forget’ is, on the contrary, much more oppressive” (190). Según el filósofo, debemos actuar de acuerdo con la lógica de la justicia que castiga al criminal, parecida a la ley del Talión.

Esa podría ser la propuesta de quienes están de acuerdo con que los miembros de las guerrillas paguen por sus crímenes, faltaría analizar otra vía pacífica que, como aduce el escritor Héctor Abad Faciolince, “… no se hace para que haya justicia plena y completa … [sino] para olvidar el dolor pasado, para disminuir el dolor presente y para prevenir el dolor futuro” (“Ya no me siento víctima”). Nos referimos a la otorgación de impunidad a las guerrillas por parte del gobierno para que estas se reintegren a la sociedad civil, renuncien a las armas como instrumento de cambio social y formen parte del cambio a través de la legitimación política. Tal como mencionamos, este es un relato que, gracias a la rememoración crítica, funge como ejemplo de paz para ambas partes sin recurrir a la violencia subjetiva. El mismo narrador de la novela comenta que “… puede haber modernidad incluyente, no excluyente. ¿Lo entenderemos algún día?” (Fuentes 56); “La élite colombiana no ha cumplido con su deber. Nos ha dejado sin opciones … ¿Por qué nadie sabe darles salida política a los conflictos?” (122). Sus interrogantes han sido contestadas: sí es posible una salida democrática, pacífica y de mutuo acuerdo a los problemas de desigualdad social que impone la élite tradicional.

La sociedad ha aprendido a distarse ampliamente de los eventos violentos ocasionados por los grupos guerrilleros como parte de su filosofía insurgente. Se ha aprendido a olvidar el dolor pasado para apostar por un futuro pacífico, esperanzador. Cabe recordar dicha filosofía insurgente a través de las palabras de Duchesne Winter, quien expone que:

Disentir, criticar, desobedecer, desertar, conlleva en tal contexto restringido, quiérase o no, incurrir en una inconducta, en un acto de indisciplina o aun en una falta criminal en una situación donde estas acciones pueden poner en peligro la vida de la comunidad militante y el proyecto mismo… Este régimen cuasi-estatal instaura formas de participación democrática, en el sentido social… pero estas formas no dejan de ser autoritarias en el sentido político, dada la verticalidad de las prácticas decisionales y el control jerárquico y militarizado que prevalece sobre toda gestión política de envergadura. Las relaciones entre la guerrilla y el pueblo, en ese sentido, son tan democráticas e igualitarias como unidireccionales. (Guerrilla narrada 58, 61)

Una vez las personas se distan de estos eventos crueles, no perciben con rencor la violencia subjetiva impuesta por las guerrillas. Dado ese distanciamiento, consideran que la opción rápida para la ansiada paz y para finalizar con el conflicto armado es la impunidad de estos grupos. En vez de subrayar la importancia de un castigo a los grupos guerrilleros, el sendero de paz privilegia el cese de actos violentos contra los civiles.[5] Incluso, Julio Ortega expresa que: “… la vida y la novela se alimentan de esa protesta esperanzada, y apuestan por un país imaginado como un territorio organizado por la Ley” (25).

Por lo tanto, en palabras del mismo Ortega, “Fuentes… gestaba, otra vez, una novela latinoamericana hospitalaria, donde la muerte no fuese un deporte nacional sino una lección de piedad” (21). Cabe la posibilidad de dirimir los conflictos armados entre el Estado y las guerrillas si se opta por la impunidad de los últimos con la condición de que se integren a la sociedad con una propuesta política legítima, que use como instrumento la palabra, no las balas. Hoy vemos cómo las FARC han acordado precisamente esa vía de paz para un mejor porvenir en Colombia. Asimismo, observamos que el gobierno de Santos continúa promoviendo la paz con sus intentos de diálogo con el Ejército de Liberación Nacional, mas con la condición de que estos liberen a los civiles secuestrados y, posteriormente, renuncien a las armas. Así, el texto “… parece obrar como signo e instrumento de ese otro tiempo casi cósmico donde su actual acontecer cobraría su verdadero y más profundo significado” (Duchesne, Guerrilla narrada 37).

Importa también mencionar que esa vía de paz debe mantenerse sin importar el gobierno que esté en el mando. Marco Palacios explica que solo el presidente de la República es quien puede dirigir las negociaciones de paz con quienes alcen las armas contra el Estado y abunda sobre dicho proceso:

todos los procesos son cuatrienales… Independientemente de la consistencia interna de las metodologías de pacificación, forman un campo en que los actores del momento reaccionan a las presiones del gobierno de Estados Unidos, a las tácticas del juego electoral o a las tendencias de la “opinión”, fabricada o no en los medios de comunicación. (138)

De esta manera, vale repensar las discusiones públicas que se han suscitado entre el presidente Santos y el expresidente, y actual senador opositor, Álvaro Uribe Vélez. Estas personas, tal como ha ocurrido en el pasado en Colombia y en toda Latinoamérica, están tan enfocados en las estratagemas políticas para mantener sus partidos en el poder que se olvidan del pueblo, relegan la verdadera razón para firmar la paz social. Mientras que Álvaro Uribe firmó la paz o relegitimación con los paramilitares y enfrentó una asidua guerra contra las guerrillas durante su presidencia (2002-2010), ahora critica a Juan Manuel Santos por haber firmado la paz con las FARC. Ambos grupos, tanto los paramilitares como las guerrillas, fueron financiados durante mucho tiempo por los narcotraficantes. Rememoremos que los hermanos Castaño Gil, jefes paramilitares, eran parte del Cartel de Medellín, mientras que otros miembros del Cartel como Carlos Lehder y aun Pablo Escobar financiaban las guerrillas, enemigos de los paramilitares. Igualmente, estos tres pilares (guerrillas, paramilitares y narcotraficantes) se ven financiados con recurrencia por la política y el Estado, asimismo ocurre a la inversa, siendo éste un proceso de reciprocidad política. Marco Palacios lo evidencia en los dos últimos capítulos del libro Violencia pública en Colombia, mas cabe citar: “Por ejemplo, en Medellín, una de las grandes capitales mundiales del círculo drogas-violencia de los últimos tiempos… hubo colaboración entre agentes del ‘Estado centralizado’ y bandas ‘criminales’ con el propósito de ‘civilizar’ el negocio del narcotráfico bajo el principio de ‘cero tolerancia’ a la violencia explícita” (104); “la corrupción-criminalidad… en Colombia fluye por canales informales, localistas aunque siempre conectados a centros nacionales de poder” (108), por consiguiente, tanto el Estado como los grupos armados mencionados han unido sus fuerzas para perpetrar una violencia sempiterna. Así, la paz se concibe como un juego de tácticas políticas para mantenerse en el poder en vez de, por un lado, pensar en el futuro del país no su futuro personal, y, por otro lado, suplir las ayudas necesarias a las partes del país donde el gobierno colombiano no llega.[6] Por lo tanto, la paz a través de la impunidad debe hacerse por el bien común y con intención de mantener el sosiego, no para que el próximo dirigente revoque lo que con tanto sufrimiento se ha logrado con estos grupos que desafían la tranquilidad social y estatal.

 

Conclusión

Retomando el epígrafe de este escrito, entiendo que algo se debe hacer, pues a veces la falta de acción se convierte en un acto más violento. A los guerrilleros, Fuentes, a través de sus personajes, les invita a reflexionar: “Ten cuidado en no confundir la venganza con la justicia” (112), mientras que, a los políticos y la clase élite, el autor mexicano les dice: “Nada debe quedar fuera. Nada deberá ser olvidado” (57). Todos vivimos ansiando la paz fraternal entre las sociedades latinoamericanas porque la violencia nos afecta por igual a todos. Llega el momento en que la violencia subjetiva regresa a su origen, a la élite, y les da una probadita de su propia medicina; la violencia es cíclica y a todos nos toca, o como expresa Fuentes: “Los une la historia, los une el recuerdo, los une la violencia” (65). La paz se hace no para el pasado, ese elemento inasible de nuestras vidas, sino para el presente y el porvenir; para que las futuras generaciones no sufran el estruendo horrísono de la violencia. Culmino con una cita de la novela El olvido que seremos de Héctor Abad Faciolince, quien expresa que: “Los libros son un simulacro de recuerdo, una prótesis para recordar, un intento desesperado por hacer un poco más perdurable lo que es irremediablemente finito” (272). Leamos, pues, con la lectura revivimos a héroes como Carlos Pizarro Leongómez, ejemplos de transformación social con miras a la ansiada paz colectiva.

Bibliografía

Duchesne Winter, Juan. “Por un comunismo literario”. Comunismo literario y teorías deseantes: Inscripciones latinoamericanas. Pittsburgh: U. of Pittsburgh Press / Plural Editores, 2009, pp. 9-22. Impreso

_____. “Capítulo uno: Pasajes de Cuba: Ernesto Che Guevara y el foco”. La guerrilla narrada: acción, acontecimiento sujeto. San Juan: Ediciones Callejón, 2010, pp. 11-76. Impreso

Faciolince, Héctor Abad. El olvido que seremos. Madrid: Editorial Planeta, 2006. Impreso

_____. “Ya no me siento víctima”. El País, 3 de septiembre de 2016. Digital http://cultura.elpais.com/cultura/2016/09/01/babelia/1472748478_962352.html?id_externo_rsoc=FB_CC  (consultado 10/04/2017)

Franco, Jean. Cruel Modernity. Durham: Duke University Press, 2013. Print

Fuentes, Carlos. Aquiles o El guerrillero y el asesino. Prólogo de Julio Ortega. Ciudad de México: Fondo de Cultura Económica, 2016. Impreso

Leal, Luis. “History and Myth in the Narrative of Carlos Fuentes”. Carlos Fuentes: A Critical View, ed. Robert Brody y Charles Rossman. Austin: University of Texas Press, 1982. Print

Palacios, Marco. Violencia pública en Colombia, 1958-2010. Ciudad de México: Fondo de Cultura Económica, 2012. Impreso

Salazar, Alonso J. Pablo Escobar: El patrón del mal. Miami: Santillana USA Publishing Company, Inc., 2012. Impreso

Žižek, Slavoj. Violence. London: Picador/Macmillan, 2008. Print

 

Obras de consulta no citadas:

Dudley, Steven. Walking Ghosts: Murder and Guerrilla Politics in Colombia. London: Routledge, 2006. Print

Santos, Juan Manuel. Jaque al terror: Los años horribles de las FARC. Prólogo de Carlos Fuentes. Bogotá: Editorial Planeta Colombiana, 2009. Impreso

Williams, Raymond Leslie. The Writings of Carlos Fuentes. Austin: University of Texas Press, 1996. Print

 

Notas

[1] Se utilizará la primera persona del singular y en ocasiones, del plural porque entendemos que esta voz es la más apropiada como parte del estilo interpretativo desarrollado en este ensayo bibliográfico.

[2] Reconocemos el recurso de combinar la historia y la ficción en las novelas de Carlos Fuentes, y su influencia en la contemporaneidad, gracias al artículo “History and Myth in the Narrative of Carlos Fuentes”: “Carlos Fuentes has stated that fiction can be useful in looking at history from new perspectives, and this is precisely what he has done in most of his novels … he has reinterpreted history to present a new version of its development, a version reflected by a mind keenly conscious of the significance of past events in the shaping of the contemporary course of human events” (Leal 3).

[3] Remitimos al lector interesado al texto Violencia pública en Colombia, 1958-2010, de Marco Palacios.

[4] Cabe explicar que impunidad parcial refiere a que los responsables de la violencia subjetiva podrían pagar hasta ocho años, no en una cárcel corriente, sino bajo las condiciones que el Tribunal Especial para la Paz decida (Abad Faciolince, “Ya no me siento víctima”).

[5] Debemos admitir que, igualmente, parte del conflicto armado y del abuso de poder contra los civiles se debe a la falta de jurisdicción en diversas zonas rurales de Colombia, ello lo explicita Marco Palacios en el libro aludido.

[6] Cabe citar nuevamente a Marco Palacios sobre los acuerdos de paz logrados a través de conversaciones personales y con fines políticos: “Las conversaciones con las guerrillas (1980-2002) o el desmantelamiento negociado de los paramilitares contrainsurgentes (2003-2006), fueron una forma más de hacer política en el sentido de que predominó un patrón de relaciones personales del que, eventualmente, emergería la confianza y de ahí, el acuerdo… Un personalismo y elitismo… impregnó el espíritu de las comisiones negociadoras, sin importar si de ellas hacían parte representantes de la sociedad civil o del gobierno y es un factor decisivo a la hora de explicar el zigzag, el carameleo y, en últimas, el fracaso de la paz negociada con las guerrillas” (141; el subrayado es propio).

Revista [IN]Genios, Vol. 4, Núm. 1 (diciembre, 2017).
ISSN#: 2374-2747
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Posted on December 1, 2017 .