The destruction of cultural heritage during times of war
DOI: https://doi.org/10.54114/ingeniosv12i2.14149
Clarisabel Güivas Quiñones
Departamento de Antropología
Facultad de Ciencias Sociales, UPR RP
Recibido: 12/02/2026; Revisado: 13/04/2026; Aceptado: 23/04/2026
Resumen
Esta investigación centra el tema de los patrimonios culturales bajo un análisis antropológico y sociopolítico en contextos de guerra en los Estados. Por ende, se analizará el impacto de estos actos destructivos en ellos y en su relación con la cultura, la identidad y la patria, como estrategias de debilitación. Asimismo, se examina el efecto a nivel macrosocial de la destrucción de lo considerado esencial para la identidad cultural de las personas y el papel fundamental de las organizaciones internacionales, como la ONU, ante estas problemáticas.
Palabras clave: patrimonio cultural, identidad, conflicto armado, Organización de las Naciones Unidas, política
Abstract
This research focuses on the issue of cultural heritage from an anthropological and sociopolitical perspective in war scenarios. Therefore, it will analyze the impact of these destructive acts on cultural heritage and their relationship with culture, identity, and homeland as strategies of weakening the opponent. It also examines the macro-social effect of the destruction of what is considered essential to people's cultural identity and the fundamental role of international organizations, such as the UN, in addressing these issues.
Keywords: cultural heritage, identity, armed conflict, culture, United Nations, politics
Introducción
Un tema que ha cobrado gran relevancia en el ámbito internacional es la protección de los patrimonios culturales, en especial cuando estos se vinculan con conflictos armados. A lo largo del tiempo, se ha planteado la problemática de cómo los conflictos bélicos tienen un impacto directo no solo en cuestiones sociales y culturales, sino también en los aspectos políticos y económicos de un grupo o de varios grupos en particular. Por ende, se ha fomentado el cuestionamiento sobre cómo tales acciones políticas y militares inciden negativamente y de manera directa en el bienestar social de los individuos afectados, dado que se trata de un elemento significativo en la vida cotidiana de las personas. Por tal razón, se analizarán tales conflictos bélicos; el impacto que tienen sobre los denominados patrimonios culturales; cómo dichos impactos tienen consecuencias en los ámbitos culturales, políticos y sociales de los individuos del Estado; y su visualización en los conflictos mundiales modernos. Todo esto, bajo un análisis teórico, utilizando conceptos de la política mundial moderna para entender mejor dicho argumento y así buscar una posible respuesta a tales acciones de los participantes internos y externos de dichas disputas armadas y políticas.
Desarrollo
Definición de conceptos importantes
Antes de indagar en el análisis del estudio, se deben definir algunos conceptos básicos: patrimonio cultural, conflictos bélicos, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), entre otros. Es importante entender su significado, ya que cada uno de estos elementos desempeña un papel en la dinámica de los contextos armados. Primero, se debe comprender que puede clasificarse como “patrimonio cultural”. Según la definición de la UNESCO, es el “conjunto de bienes materiales y naturales que hemos heredado de nuestros antepasados y que nos permiten entender y conocer la historia, las costumbres y las formas de vida hasta el momento actual” (UNESCO ETXEA, 2002). Además, es “la base sobre la cual la humanidad construye su memoria colectiva y su identidad… El Patrimonio Mundial es el legado que recibimos del pasado, que vivimos en el presente y que transmitiremos a las generaciones futuras” (UNESCO ETXEA, 2002). Por ende, dicha organización las divide en dos ramas: el patrimonio cultural material y el inmaterial. El material alberga los monumentos (edificios, esculturas, sitios arqueológicos, poblados, barrios, etc.) y todo lo elaborado por el ser humano. Por otro lado, el patrimonio inmaterial se constituye por “manifestaciones culturales que se transmiten de generación en generación” (UNESCO ETXEA, 2002), es decir, las lenguas, los relatos populares, las bellas artes, las fiestas, las artes culinarias y la artesanía de una sociedad. En resumen, son los elementos que forman parte de una identidad social, no solo a nivel doméstico, sino también a nivel mundial.
Es importante conocer una de las organizaciones más importantes para la protección de tales patrimonios: la UNESCO, o Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, un organismo de las Naciones Unidas (ONU). El objetivo principal de tal organismo es “crear condiciones propicias para un diálogo entre las civilizaciones, las culturas y los pueblos, fundado en el respeto de los valores comunes. Asimismo, contribuye a la conservación de la paz y a la seguridad mundial, mediante la promoción de la cooperación entre las naciones a través de la educación, la ciencia, la cultura, la comunicación y la información” (Secretaría de Relaciones Exteriores del Gobierno de México, n.d.). Dicha organización cuenta con la participación de 195 estados miembros y 10 miembros asociados, que no controlan por sí mismos sus políticas de relaciones exteriores. Su sede se encuentra en París, Francia. Como uno de los organismos de la ONU más reconocidos e importantes, ha trabajado de forma directa en la protección, el mantenimiento y el bienestar de los patrimonios culturales, en especial en conflictos bélicos que los perjudican. Aunque, en los últimos años, ha recibido varias críticas sobre su trabajo y función en el manejo de tales situaciones, las cuales se estarán discutiendo más adelante. Sin embargo, ha sido un recurso de gran importancia para la defensa y protección de los individuos afectados en dichos contextos. Tales problemáticas se discutirán y se analizarán desde distintas perspectivas próximamente.
El impacto de las guerras sobre patrimonios culturales
Al analizar diversos contextos donde se observan situaciones de conflicto armado, un aspecto indiscutible es el uso de estas acciones militares como una herramienta poderosa para lograr un objetivo que, en este caso, es impactar de forma directa la identidad de un pueblo: “El patrimonio es una herramienta fundamental para atacar las bases culturales e identitarias de un grupo cultural. Su aniquilamiento sistemático, consciente y perseguido forma parte de las estrategias bélicas” (Permuy, 2022). Esta práctica no es una reciente, desde la antigüedad se ha estudiado dicho asunto, como la destrucción de la Biblioteca de Alejandría en el siglo III A.C (Hernández de la Fuente, 2024) o durante la Segunda Guerra Mundial cuando los nazis destruyeron monumentos, museos, documentos y libros y sinagogas relacionadas a grupos judíos, o con distintas ideologías políticas como los marxistas; estas tácticas se han utilizado con un propósito destructivo y devastador sobre los pueblos en diversos contextos históricos (Cadena SER, 2025). Su uso puede conllevar la victoria sobre sus enemigos al afectar y destruir su identidad, cultura y memoria colectiva. En comparación con siglos anteriores, se puede deducir que tales acciones han sido fomentadas más bien por actores no estatales que por los propios Estados, aunque todavía no se limitan únicamente a estos últimos. Uno de los ejemplos emblemáticos del siglo XXI, lamentablemente, fue la destrucción de las estatuas de Buda de Bamiyán en Afganistán por los talibanes en 2001 (Norland, 2019). Utilizando artillería y armas explosivas, destruyeron a cenizas las estatuas de más de 1500 años de historia y en el cual era considerada por la UNESCO como un patrimonio cultural de la región (Norland, 2019). Su objetivo principal era la eliminación de cualquier tipo de ídolos, esculturas o museos que contenían representaciones contrarias a lo establecido en el texto sagrado islámico, el Corán. Estas acciones causaron un revuelo internacional porque se trataba de la destrucción total de un ícono internacional (Norland, 2019). Adicionalmente, tuvo un impacto directo en la comunidad hazara, un grupo étnico que, a lo largo de la historia, ha sido vulnerable a las persecuciones y discriminaciones que enfrenta en Afganistán y otros estados (Norland, 2019). En esta destrucción se observó el intento de borrar por completo la herencia cultural y la identidad de una población local. Además, tales estatuas eran un atractivo turístico y de estudio para visitantes de todo el mundo, lo que les traía a los habitantes de la región un gran incentivo económico; en la actualidad, la región sigue siendo empobrecida e impactada por los conflictos internos.
Imagen 1: Estatuas de Budas de Bamiyán antes y después de su destrucción por parte de los talibanes
Fuente: Afganistán, 2001 (Google Images)
La destrucción de estas esculturas es un claro ejemplo de cómo los conflictos armados impactan a las comunidades que perciben estos patrimonios culturales como una fuente social, política y económica de suma importancia y de cómo los adversarios utilizan este hecho en su contra. Tales situaciones se observan actualmente en todo el mundo, como en Malí, Ucrania, Palestina, Siria y Somalia, entre otros muchos casos, donde se vive un entorno violento en su contexto contemporáneo a causa de los conflictos armados (Kila, 2025). Por ende, esta táctica puede ser beneficiosa para los grupos que quieran infligir daño, lo que hace que la situación vaya más allá de una guerra, sino una limpieza cultural a gran escala: “El uso de armas explosivas provoca pérdidas gravísimas a emplazamientos y bienes que pueden ser atesorados a nivel local o global… El daño también golpea de lleno al pueblo de una nación, que espera legar su patrimonio cultural de una generación a la siguiente” (Human Rights Watch, 2024).
Respuesta de las Naciones Unidas (ONU) y su organismo la UNESCO para tales problemáticas
Desde su fundación en 1945 hasta la actualidad, estas organizaciones han buscado formas viables de fomentar una posible solución a estas problemáticas, en las que se cultive una cooperación internacional y doméstica entre los afectados. Algunos de los esfuerzos que ha generado la UNESCO para la preservación y protección de los bienes culturales de las sociedades fueron la “Convención de La Haya Para la Protección de los Bienes Culturales en Caso de Conflicto Armado de 1954” (Mourelle, 2020). Parte del derecho internacional humanitario en la que se establecieron los compromisos según los cuales los Estados que la firman deben proteger los bienes culturales en caso de conflicto armado, respetando de manera mutua el patrimonio cultural del país o de las naciones en guerra; las disposiciones de esta convención fueron revisadas y mejoradas en 1999 mediante el Segundo Protocolo (Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, n. d.). Sin embargo, el tratado más importante relacionado con esta temática fue la “Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural en 1972” (Mourelle, 2020). Su aprobación en la Conferencia General de la UNESCO marcó un hito histórico en este organismo. Este tratado busca la identificación y protección de los lugares considerados como patrimonios culturales y naturales que sean vistos como de “valor universal excepcional” de forma colectiva (Mourelle, 2020). Es decir, la responsabilidad de su conservación no solamente debe provenir de los Estados en los que se encuentran estos bienes, sino que también debe recaer en la responsabilidad como un deber de cooperación de la comunidad internacional. Dicha convención está compuesta por 194 Estados participantes y es uno de los tratados multilaterales más ratificados de la actualidad.
Otro gran aporte que realizaron estas organizaciones fue la Resolución 2347 aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU en el 2017 en el cual fue la primera resolución que se centraba en su totalidad en la protección de patrimonio cultural (Mourelle, 2020). Dentro de ella se ratifica la necesidad de detener el tráfico ilegal de bienes culturales, con énfasis en la relación entre los delitos y la financiación de actividades terroristas. Establece que los Estados miembros deben buscar medidas preventivas para combatir el tráfico de bienes culturales que hayan sido exportados de forma ilícita bajo contextos de conflictos armados (Mourelle, 2020). Uno de los más recientes es la “Destrucción del Patrimonio Cultural: Efectos de las armas explosivas en los conflictos armados y medidas para mejorar la protección”. Este informe de 80 páginas describe los daños inmediatos y a largo plazo que el uso de las armas explosivas puede provocar en los bienes culturales en lugares poblados (Human Rights Watch, 2024). Esta forma parte de la “Declaración sobre Armas Explosivas” de 2022 en el contexto de la guerra ruso-ucraniana. Estas declaraciones son algunos ejemplos de cómo la ONU establece herramientas útiles para buscar resoluciones ante estas situaciones, aunque en ocasiones pueden resultar insuficientes para prevenir un mayor escalamiento.
Perspectivas contradictorias de lo considerado como “patrimonio cultural”
A partir de lo discutido, se puede concluir que el significado que se les otorga a los llamados patrimonios culturales es una construcción social que puede interpretarse de diversas formas según cómo los individuos pertenecientes a distintos grupos lo perciben. Por este motivo, se puede analizar que las acciones tomadas por ciertos actores contra otros grupos en conflictos bélicos obedecen a que el aspecto cultural es de gran importancia y puede modularse para fomentar una ideología o cultura nueva, al borrar los patrimonios culturales e identidades de los individuos. La destrucción de lugares, culturas, escrituras y edificaciones del pasado es una forma de intentar borrar la historia de ese grupo específico e imponer una nueva narrativa acorde con sus creencias. Tal fue el caso de los talibanes con las Estatuas de Bamiyán. Su motivo principal para la aniquilación de las Estatuas de Bamiyán se debió a sus creencias extremas islámicas, las cuales no iban acordes con lo que representaban dichas esculturas. Aunque esto no justifica las acciones tomadas. Es así, como los actores tienen el poder de reconfigurar y moldear la historia a su gusto o ideología por medio de borrar el pasado, comenzando por acabar con los bienes culturales de los individuos.
Conclusión
Todo lo estudiado anteriormente nos proporciona una mejor comprensión de la importancia de la protección y preservación de los patrimonios culturales, lo cual a menudo se discute poco en el ámbito de las relaciones internacionales y entre los individuos. La cultura y la identidad de los grupos sociales son elementos de suma importancia al considerar los conflictos bélicos que, en la mayoría de las ocasiones, amenazan los bienes culturales de dichos grupos. Dentro del ámbito mundial se han buscado formas de imponer normativas y regulaciones para impedir que se sigan afectando estos elementos a medida que se sobrepasan los conflictos armados. Según lo estudiado, se puede observar cómo los actores utilizan la destrucción de patrimonios culturales como una fuente de amenaza para grupos más vulnerables y, de este modo, buscan un fin lucrativo en términos políticos, económicos y sociales. Para muchos, este tema de la conservación del patrimonio cultural de las personas no es uno que consideran significativo y que debe ser considerado a la hora de fomentar resoluciones viables. Muchos consideran estos elementos poco influyentes, ya que no se identifican con ellos, pues son lejanos. Una simple estatua o un monumento puede significar poco para quienes no conocen su historia, pero para otros forma parte de su cultura e identidad colectiva. Por ese motivo, no importa qué tan grande o pequeño sea ese aspecto cultural; debe ser de igual importancia al considerar y analizar las formas en que la sobrevivencia de las sociedades se ve afectada durante los conflictos armados. Bajo las normativas de las Naciones Unidas y la UNESCO, en cooperación con otras organizaciones, se pueden defender tales derechos y, de esta forma, encontrar soluciones para prevenir más de estas destrucciones. Así pues, se debe fomentar más el diálogo de estas temáticas dentro de las ramas del derecho internacional y de las políticas mundiales para no solo el bienestar social y cultural de un pueblo específico, sino para el bienestar común y de este modo, repensar la importancia identitaria que implica el proteger los denominados patrimonios culturales.
Referencias
Cadena SER. (2025, October 9). La excusa del nazismo para poner coto a la cultura: “No permitían nada que hiciera pensar a las personas”.https://cadenaser.com/nacional/2025/10/09/la-excusa-del-nazismo-para-poner-coto-a-la-cultura-no-permitian-nada-que-hiciera-pensar-a-las-personas-cadena-ser
Hernández, D. (2021, September 26). La destrucción de la Biblioteca de Alejandría. Historia National Geographic. https://historia.nationalgeographic.com.es/antiguo-egipto/destruccion-biblioteca-alejandria_17235?
Human Rights Watch. (2024, April 23). El nefasto impacto de las armas explosivas en el patrimonio cultural. https://www.hrw.org/es/news/2024/04/23/el-nefasto-impacto-de-las-armas-explosivas-en-el-patrimonio-cultural
Kila, J. D. (2014). Protección de bienes culturales en conflictos armados. afear/ideas, 43, 68-71. https://www.iemed.org/publication/proteccion-de-bienes-culturales-en-conflictos-armados/
Mourelle, D. (2020, January 9). Cuando el patrimonio cultural es víctima de la guerra. El Orden Mundial. https://elordenmundial.com/patrimonio-cultural-victima-guerra/
Norland, R. (2019, June 20). Dos budas gigantes sobrevivieron 1500 años, pero ahora quedan solo fragmentos, grafitis y un holograma. The New York Times. https://www.nytimes.com/es/2019/06/20/espanol/budas-gigantes-bamiyan-afganistan.html
Permuy, R. (2022). Aniquilar el patrimonio cultural forma parte de las estrategias bélicas. Universidad Abierta de Cataluña. https://www.uoc.edu/es/news/2022/018-gloria-munilla
Secretaría de Relaciones Exteriores del Gobierno de México (s.f.). ¿Qué es la UNESCO? https://mision.sre.gob.mx/unesco/index.php/que-es-la-unesco
Servicio Nacional del Patrimonio Cultural. (s. f.). DIH y Convención de la Haya de 1954. https://www.patrimoniocultural.gob.cl/dih-y-convencion-de-la-haya-de-1954
Unesco Etxea. (n. d.). La UNESCO y el Patrimonio Mundial. Gobierno Vasco, 3-6 https://www.unetxea.org/dokumentuak/UNESCOPatrimonio.pdf
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